El embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, criticó la participación de siete ciudadanos chilenos en la denominada Flotilla Sumud, señalando que la iniciativa no tuvo un propósito humanitario real, sino un carácter político y comunicacional.

Según el diplomático, las embarcaciones no transportaban ayuda, sino activistas que —a su juicio— buscan instalar una narrativa que desconoce los mecanismos formales de ingreso de asistencia a Gaza. En esa línea, sostuvo que desde octubre de 2025 han ingresado grandes volúmenes de ayuda humanitaria mediante canales respaldados por resoluciones internacionales.

El representante israelí afirmó que la acción de la flotilla apuntaba a desafiar el bloqueo naval vigente, el cual calificó como reconocido por el derecho internacional. Asimismo, planteó que los participantes habrían anticipado el desarrollo del operativo, incluyendo registros audiovisuales preparados con anterioridad.

En su análisis, el embajador descartó que los involucrados actuaran de manera improvisada, indicando que se trataría de activistas con conocimiento previo de las consecuencias de la operación, incluyendo su eventual interceptación.

El diplomático también cuestionó el financiamiento de la iniciativa, sugiriendo que se trataría de una operación de alto costo orientada a generar impacto mediático, en lugar de destinar recursos a ayuda directa.

Finalmente, Lewi reafirmó los vínculos entre Israel y Chile, lamentando que este tipo de acciones contribuya a tensiones en lugar de promover instancias de diálogo. En ese contexto, hizo un llamado a privilegiar iniciativas orientadas a la paz y al entendimiento. (NP-ChatGPT-El Líbero)