El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, reveló que el ministro de Defensa, Fernando Barros, firmó el 12 de marzo una declaración conjunta de seguridad de la Conferencia de las Américas contra los Carteles, apenas un día después de asumir oficialmente su cargo en el gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Barros había participado previamente, cuando todavía no era ministro, en la “Conferencia Inaugural contra los Carteles en las Américas”, desarrollada entre el 4 y 5 de marzo en el cuartel general del Comando Sur estadounidense, en Florida.
La cita, encabezada por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reunió a representantes de Seguridad y Defensa de 17 gobiernos latinoamericanos para abordar la lucha contra los carteles y el crimen organizado. En aquella oportunidad, Barros no suscribió la declaración debido a que todavía no tenía representación oficial del Estado chileno.
Sin embargo, el documento difundido ahora por Judd muestra que el ministro estampó su firma el 12 de marzo. Con ello, Chile expresó su intención de ampliar la cooperación bilateral y multilateral en materia de seguridad, incluyendo seguridad fronteriza, combate al narcotráfico y “narcoterrorismo” y protección de infraestructura crítica.
La declaración también plantea promover la denominada “paz a través de la fortaleza” y conformar una coalición destinada a enfrentar el narcoterrorismo y otras amenazas compartidas en el hemisferio occidental. Este punto ha generado especial atención debido a las normas constitucionales chilenas que delimitan las funciones de las Fuerzas Armadas.
Desde el Ministerio de Defensa, sin embargo, descartaron que la firma implique la incorporación automática de Chile a operaciones militares o a una nueva alianza. La cartera calificó el documento como una “declaración de buenas intenciones” e intereses, mientras que Cancillería ha señalado que una eventual incorporación formal al “Escudo de las Américas” continúa bajo evaluación.
La revelación se produce además en un escenario de crecientes presiones estadounidenses para profundizar la cooperación regional. Washington ha mostrado interés en que Chile participe oficialmente en la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM), orientada a coordinar operaciones estadounidenses con países aliados y socios.
El episodio también ocurre después de que Barros marcara distancia de algunas posiciones de Washington. Al referirse a las pretensiones estadounidenses vinculadas a la Doctrina Monroe, el ministro afirmó que “nosotros no somos el patio trasero de ningún país”.
La controversia agrega así un nuevo elemento al debate sobre el alcance de la cooperación de Chile con Estados Unidos en seguridad y defensa, en momentos en que el Gobierno enfrenta presiones para precisar cuál será su participación en las nuevas iniciativas impulsadas por Washington en América Latina.
MOREIRA RECALCA ROL DEL SENADO
El senador UDI e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, Iván Moreira, abordó la revelación del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, respecto de la firma del ministro de Defensa, Fernando Barros, en una declaración conjunta para fortalecer la cooperación contra los carteles y el crimen organizado.
La Embajada estadounidense informó que Barros suscribió el documento el 12 de marzo de 2026, apenas un día después del inicio del gobierno del Presidente José Antonio Kast. La declaración ya había sido firmada el 5 de marzo por representantes de países como Argentina, Ecuador, Perú, Paraguay, Panamá, El Salvador, Bolivia y Costa Rica, entre otros.
Judd destacó que la incorporación de la firma chilena reafirma la intención de profundizar la cooperación bilateral y regional frente al crimen organizado transnacional.
El documento contempla, entre otros puntos, la intención de “promover la paz a través de la fuerza” y sumarse a una coalición destinada a combatir el denominado “narcoterrorismo” y otras amenazas compartidas en el hemisferio occidental.
Moreira, sin embargo, buscó reducir el alcance político y jurídico de la firma. “No hay ningún acuerdo tomado, solo se trata de una intención de estudiar esta materia”, afirmó el parlamentario.
El senador sostuvo además que una eventual decisión de involucrar a Chile corresponde al Presidente José Antonio Kast y no al ministro de Defensa, descartando que la sola suscripción del documento implique automáticamente la incorporación del país a operaciones de esta naturaleza.
Asimismo, puso énfasis en las atribuciones institucionales ante una eventual participación militar chilena. “La autorización para disponer a las FF.AA. en una misión de esta naturaleza corresponde al Senado de la República”, puntualizó.
La intervención de Moreira se produce en medio del debate sobre el alcance de los compromisos asumidos por Chile en las nuevas iniciativas de seguridad promovidas por Estados Unidos y las atribuciones que tendrían el Ejecutivo y el Congreso ante una eventual participación de las Fuerzas Armadas. (NP-ChatGPT-La Tercera)
