El embajador de China en Chile, Niu Qingbao, cuestionó este viernes la postura de Estados Unidos frente a las relaciones entre Beijing y los países latinoamericanos y acusó a Washington de intentar restringir la cooperación de la región con el gigante asiático.

El diplomático formuló sus críticas en una columna publicada en El Mercurio, titulada “Algunos en Estados Unidos se creen el ‘emperador’ de América Latina”, en la que sostuvo que desde Estados Unidos han surgido voces que pretenden establecer límites a los vínculos entre China y Latinoamérica. A su juicio, este tipo de planteamientos constituye una forma de presión sobre las decisiones soberanas de los países de la región.

Las declaraciones se producen luego de que China acusara el lunes a Estados Unidos de presionar a países de América Latina y el Caribe para reemplazar a proveedores tecnológicos chinos. Washington, por su parte, ha advertido sobre eventuales riesgos de espionaje, ataques informáticos e interrupciones de redes relacionados con compañías del país asiático.

Niu defendió el vínculo de Beijing con Latinoamérica y aseguró que este se desarrolla bajo principios de respeto mutuo, igualdad y beneficio compartido. También afirmó que China no exige a los países de la región tomar partido entre las dos potencias y que respeta sus relaciones con otros Estados.

El representante diplomático dirigió además duras críticas contra la política estadounidense hacia América Latina. Según sostuvo, Washington constituye una amenaza para la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo de la región, acusación que fundamentó con cuestionamientos en materias comerciales, de seguridad y ciberseguridad.

En el ámbito económico, Niu criticó la imposición de aranceles estadounidenses a Chile y otros países, pese a la existencia de un tratado de libre comercio bilateral y al superávit comercial que, según destacó, mantiene Estados Unidos con Chile. También acusó a Washington de obstaculizar los vínculos económicos entre China y América Latina.

El embajador cuestionó asimismo el historial de Estados Unidos en materia de intervenciones, sanciones y operaciones militares, además de su papel frente al narcotráfico y el tráfico ilegal de armas. En materia de ciberseguridad, apuntó contra las facultades de vigilancia contempladas en la legislación estadounidense y sostuvo que Washington ha realizado actividades de monitoreo de comunicaciones a escala internacional.

Niu abordó particularmente la controversia relacionada con el proyecto de cable submarino entre China y Chile. Afirmó que la iniciativa era transparente y señaló que la empresa china involucrada estaría encargada únicamente de construir la infraestructura, mientras el almacenamiento, administración y utilización de los datos corresponderían al futuro operador.

El diplomático también se refirió a una licencia de servicios intermedios de telecomunicaciones otorgada y posteriormente revocada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel). Según su versión, esa autorización correspondía solo al primero de los 13 pasos necesarios para desarrollar un cable submarino en Chile y su revocación se produjo debido a presiones de Estados Unidos.

En la misma línea, acusó a Washington de utilizar las visas como instrumento de presión contra autoridades chilenas y sus familiares. Contrastó esa situación con el anuncio de Google sobre la instalación de nuevos cables submarinos en América Latina, incluido uno conectado con Chile.

A partir de estos antecedentes, Niu sostuvo que la política estadounidense buscaría condicionar las relaciones comerciales de América Latina con terceros y limitar la participación de otros países en áreas consideradas estratégicas, como tecnologías avanzadas, minerales críticos e infraestructura.

El embajador afirmó además que, bajo esa lógica, los países latinoamericanos enfrentarían consecuencias si optaran por diversificar sus socios en sectores estratégicos o respaldaran proyectos chinos en ámbitos como los cables submarinos.

Finalmente, Niu acusó a Estados Unidos de mantener una visión de América Latina vinculada a la Doctrina Monroe y de actuar como si tuviera autoridad para determinar las alianzas de los países de la región. El diplomático llamó a Washington a respetar el derecho soberano de cada Estado a escoger sus socios y a contribuir a la estabilidad y prosperidad de América Latina y el Caribe. (NP-ChatGPT-Emol)