El encuentro tuvo un valor que fue más allá de la coyuntura. Fue, en lo esencial, una señal de apertura hacia una conversación que Chile necesita recuperar: diálogo institucional, prioridades claras y disposición de todos a construir.
En su exposición, el Presidente electo destacó su intención de simplificar con urgencia la tramitación de innumerables proyectos de inversión paralizados por la burocracia; invitó a los empresarios a “arriesgarse y contratar más personas”; y precisó la importancia de la prudencia fiscal, y descartó “utilizar la motosierra”.
Valoramos que José Antonio Kast haya fijado el crecimiento y el empleo como ejes rectores de su administración.
Es indispensable destrabar la inversión para que Chile vuelva a crecer con fuerza y para que el sector privado se convierta en motor del desarrollo del país, como ya lo ha demostrado en el pasado. En esta línea, incluso el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, declaró que “sueño con un IMACEC de dos dígitos”. Está bien fijarse una meta ambiciosa, porque solo así se logrará mejorar verdaderamente la vida de las personas, especialmente la de aquellas más vulnerables.
Por supuesto, el mundo empresarial también tiene más de una responsabilidad: fortalecer la confianza, generar más y mejor empleo, y hacer todo lo que esté a su alcance para que a Chile le vaya bien.
Todo esto, con la convicción de que la base es el diálogo y que la realidad chilena se construye a partir de avances y buenas prácticas que también han aportado gobiernos anteriores. El reconocimiento al ex Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle confirma que la próxima gestión busca representar las visiones de la mayoría ciudadana, que espera que nuestras autoridades y parlamentarios trabajen juntos por el bien superior del país.
Así, el primer encuentro del Presidente electo con los empresarios fue fructífero y clarificador, y permite abrigar esperanzas en un nuevo y auspicioso ciclo político y económico, en beneficio de los chilenos y del país.
Pero sabemos que la tarea no será sencilla: se requerirá mucha escucha y respeto, restaurar confianzas y generar soluciones amplias, no partisanas, que incluyan a todos.
El país necesita que las prioridades no se queden en declaraciones. Necesita ejecución, gobernabilidad y resultados. Y eso solo se construye conversando, acordando y actuando. En este contexto y en consistencia con nuestra misión, ICARE abre un espacio de encuentro propositivo y de diálogo transversal. (El Mercurio Cartas)
Holger Paulmann
Presidente de ICARE



