El Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha iniciado una ofensiva legislativa final para despachar proyectos críticos antes del inicio del receso de febrero. Pese a la emergencia por incendios en el sur del país, La Moneda reactivó la “discusión inmediata” para la reforma al sistema político, buscando asegurar lo que consideran “medallas legislativas” de último minuto. La estrategia apunta a dejar selladas iniciativas sobre gobernabilidad, inteligencia y prevención de siniestros, en una semana marcada por el cierre anticipado de las sesiones en el Senado.
Uno de los ejes centrales de esta semana es la reforma política impulsada por el ministro Álvaro Elizalde, la cual busca reducir el fraccionamiento parlamentario y fortalecer a los partidos constituidos. Aunque el proyecto enfrentó resistencias de sectores independientes y partidos minoritarios, el Ejecutivo logró reponer su celeridad para que sea votado este martes. De aprobarse sin cambios respecto a lo despachado por el Senado, la iniciativa quedaría lista para convertirse en ley, fijando nuevas reglas para la conformación y el financiamiento de las colectividades.
Paralelamente, el Congreso tramitará el fortalecimiento del Sistema de Inteligencia y la Ley de Incendios, esta última priorizada tras las emergencias en Ñuble y Biobío. En el ámbito de la inteligencia, un acuerdo transversal en la comisión mixta permitiría dotar al Estado de herramientas preventivas contra el crimen organizado, superando años de estancamiento. Por su parte, la Ley de Incendios busca endurecer sanciones y mejorar la gestión de suelos siniestrados, esperándose su despacho definitivo para este miércoles ante la presión de la contingencia climática.
No obstante, el panorama es incierto para reformas emblemáticas como Sala Cuna Universal y el nuevo Sistema de Financiamiento de la Educación Superior (FES). A pesar de los avances en las negociaciones, los plazos legislativos y las discrepancias sobre el financiamiento harían que su discusión se postergue inevitablemente para marzo. Esta ventana final de la actual administración conlleva el riesgo de que el próximo gobierno de José Antonio Kast pueda aplicar observaciones o vetos a los textos que se despachen en los días previos al cambio de mando. (NP-Gemini-La Tercera)