El gobierno de Estados Unidos intensificó su presión contra Nicaragua al sancionar a dos hijos del presidente Daniel Ortega y la copresidenta Rosario Murillo, acusándolos de integrar una red destinada a financiar y sostener el control político del régimen.
Las medidas, adoptadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, alcanzan a Daniel Edmundo y Maurice Facundo Ortega Murillo, además de otros funcionarios y empresas vinculadas al sector aurífero, considerado clave en la generación de recursos para el gobierno nicaragüense.
Según las autoridades estadounidenses, las sanciones responden a la participación de estos actores en actividades relacionadas con la extracción y comercialización de oro, así como en acciones que habrían contribuido a la consolidación del poder político, incluyendo la incautación de propiedades.
Dentro de la estructura del régimen, ambos hijos ocupan posiciones estratégicas. Daniel Edmundo está a cargo del aparato comunicacional oficialista, supervisando medios estatales y la narrativa gubernamental, mientras que Maurice Facundo tiene un rol relevante en el ámbito deportivo y en instituciones vinculadas a ese sector.
La decisión se enmarca en una política más amplia de Washington orientada a restringir las fuentes de financiamiento del gobierno nicaragüense y aumentar la presión internacional sobre su liderazgo, en medio de cuestionamientos por prácticas autoritarias.
Con estas nuevas sanciones, Estados Unidos amplía el alcance de las medidas contra el entorno cercano del poder en Nicaragua, apuntando a debilitar las redes que sostienen la estructura política y económica del país. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
