El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, manifestó ante el Senado que a la administración de Donald Trump le “encantaría” ver un cambio de mando en Cuba, aunque aclaró que Washington no busca provocarlo directamente. Durante una audiencia clave sobre la estrategia en la región, Rubio explicó que la legislación estadounidense, específicamente el embargo, está codificada de tal forma que exige un cambio de régimen para ser levantado. El jefe de la diplomacia vinculó la estabilidad de la isla con la reciente caída de Nicolás Maduro, sosteniendo que la falta de crudo venezolano acelera el fin de la era castrista.
Estas declaraciones ocurren en el punto más alto de tensión bilateral en décadas, luego de que Cuba calificara como “acto de terrorismo” la operación militar del pasado 3 de enero en Caracas. Mientras La Habana reitera su postura antiimperialista, Washington asegura que el gobierno cubano tiene los “días contados” debido a la crisis energética. Pese a la agresiva retórica, el secretario de Estado matizó que el objetivo principal es que Cuba deje de ser una autocracia, lo cual, según sus palabras, representaría un beneficio estratégico directo para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
ESCENARIO MILITAR EN VENEZUELA Y SEGURIDAD REGIONAL
Respecto a la situación en Venezuela tras el derrocamiento de Maduro, Rubio descartó que se esté preparando un nuevo ataque o una ocupación sostenida. No obstante, advirtió que el presidente Trump mantiene todas las opciones abiertas en caso de que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, no colabore con los objetivos de Washington. Rubio ejemplificó que, ante amenazas específicas como la posible presencia de infraestructura tecnológica iraní en suelo venezolano, el comandante en jefe conserva la potestad de actuar militarmente para proteger los intereses estadounidenses.
El secretario de Estado defendió la legalidad de la intervención del 3 de enero, argumentando que no se trató de una declaración de guerra, sino de una “operación judicial” para capturar a fugitivos buscados por narcotráfico en Nueva York. Según Rubio, la actual trayectoria de los hechos no requiere una nueva autorización del Congreso, ya que no se prevé una presencia militar permanente más allá de los infantes de Marina que resguardan la embajada. En tanto, Trump ha sugerido que figuras como María Corina Machado podrían tener un rol relevante en la configuración del futuro político venezolano. (NP-Gemini-Emol-EFE)