El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, endureció la postura de la administración de Washington al afirmar que su país está preparado para recurrir al uso de la fuerza en Venezuela. En un discurso preparado para ser presentado ante el Senado, la autoridad norteamericana dirigió una advertencia directa a la presidenta interina del país caribeño, Delcy Rodríguez. Según Rubio, si bien se espera agotar las vías diplomáticas, Estados Unidos no renunciará a su misión estratégica en el hemisferio si el gobierno venezolano no colabora con los objetivos estadounidenses.
La tensión surge semanas después de la operación especial que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. En su declaración, filtrada por agencias internacionales, Rubio recordó que la actual mandataria interina conoce el destino de su predecesor, sugiriendo que las consecuencias de no alinearse con Washington podrían ser similares. El jefe de la diplomacia enfatizó que la supervisión sobre Caracas será estricta para garantizar que se cumplan los compromisos de apertura en el sector energético.
La comparecencia de Rubio ocurre en medio de un intenso debate legislativo en Estados Unidos, donde diversos sectores cuestionan la legalidad de las operaciones militares recientes y el uso de la fuerza sin un consenso pleno del Congreso. Mientras la Casa Blanca sostiene que la presión busca estabilizar la región y asegurar el cumplimiento de la ley, las autoridades en Caracas denuncian una violación flagrante a la autodeterminación de los pueblos. El escenario actual marca un punto crítico en las relaciones bilaterales, con el despliegue militar como una posibilidad abierta sobre la mesa. (NP-Gemini-La Tercera Agencias)