Estados Unidos realizó este domingo ataques contra instalaciones iraníes en la isla de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz, en lo que constituye la primera ofensiva estadounidense contra territorio de Irán desde finales de julio.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que sus fuerzas atacaron dos lanzadores iraníes instalados en la isla, después de detectar movimientos de integrantes de la Guardia Revolucionaria.

Según explicó el portavoz del Centcom, Tim Hawkins, fuerzas iraníes se preparaban para utilizar los lanzadores con cohetes equipados con minas navales, situación que motivó la intervención estadounidense.

Los bombardeos se producen después de varias semanas de menor intensidad en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Durante ese período, la administración del Presidente Donald Trump había concentrado su estrategia principalmente en medidas de presión económica contra Teherán.

Pese a la disminución de los ataques directos, durante las últimas semanas continuaron registrándose intercambios esporádicos de disparos en la región, particularmente en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.

La vía marítima permanece como uno de los principales puntos de tensión del conflicto. Antes del inicio de la guerra, aproximadamente una quinta parte de los hidrocarburos comercializados mundialmente transitaba por este corredor estratégico.

Teherán mantiene bloqueado el estrecho desde el comienzo del conflicto, iniciado el 28 de febrero tras ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. Washington, por su parte, mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes.

El Centcom informó además que durante la semana pasada concluyó operaciones destinadas a retirar minas de las rutas internacionales de navegación en el estrecho de Ormuz.

Hawkins señaló que las fuerzas estadounidenses continuarán vigilando la zona y permanecerán preparadas para garantizar la circulación de embarcaciones y el intercambio comercial a través de esta ruta marítima.

La nueva ofensiva contra la isla de Larak vuelve a elevar la tensión militar en el estrecho de Ormuz después de semanas en que Washington había privilegiado la presión económica sobre las operaciones aéreas directas contra objetivos iraníes. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)