En una medida drástica que refleja la gravedad de la crisis bélica, el Departamento de Estado de EE.UU., bajo la administración de Donald Trump, emitió este lunes una orden de salida obligatoria para sus ciudadanos en 14 países y territorios de Medio Oriente. La secretaria adjunta para asuntos consulares, Mora Namdar, instó a los connacionales a abandonar estas zonas utilizando “cualquier transporte comercial disponible” de manera inmediata.
Esta decisión se produce tras la escalada de represalias iniciada por Irán tras el abatimiento del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, el pasado sábado. Teherán ha intensificado sus ataques contra infraestructura estratégica y naciones donde Washington mantiene intereses económicos y militares, elevando el riesgo para civiles estadounidenses en la región a niveles sin precedentes.
La orden abarca prácticamente todo el Golfo Pérsico y el Levante mediterráneo, zonas donde los ataques cruzados han vuelto inviable la seguridad consular garantizada.
Países y territorios afectados:
- Eje del Conflicto: Irán, Irak, Israel, Cisjordania y Gaza.
- Aliados Estratégicos: Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
- Zonas de Inestabilidad: Líbano, Siria, Yemen, Jordania y Egipto.
CONTEXTO DE UNA “GUERRA TOTAL” REGIONAL
La situación ha pasado de ataques quirúrgicos a una conflagración regional tras la muerte de Jamenei. En las últimas 24 horas, Irán ha lanzado drones y misiles contra refinerías en Arabia Saudita y Kuwait, además de atacar barcos en el Estrecho de Ormuz.
La respuesta de la coalición liderada por Trump e Israel ha sido el bombardeo masivo de sedes de inteligencia en Teherán. Analistas sugieren que la evacuación masiva de ciudadanos es el paso previo a una intensificación aún mayor de las operaciones militares estadounidenses, que ahora buscan desmantelar por completo la estructura de mando de la Guardia Revolucionaria Iraní. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)
