El Ejército de Estados Unidos confirmó este miércoles la interceptación del buque ‘Bella 1’, de bandera rusa, acusado de formar parte de la denominada «flota fantasma». Según el Departamento de Defensa, la embarcación intentaba eludir las sanciones energéticas impuestas por Washington para comercializar crudo venezolano de manera ilícita.
La fragata ‘USS Munro’, perteneciente a la Guardia Costera estadounidense, lideró las tareas de rastreo y seguimiento del navío tras una orden emitida por un tribunal federal. El operativo se concretó a pesar de que medios internacionales reportaron que el buque ruso navegaba escoltado por activos navales enviados directamente desde Moscú.
POSTURA DE WASHINGTON
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, celebró el éxito de la misión a través de sus redes sociales, reafirmando que el bloqueo al petróleo venezolano continúa plenamente vigente en todo el mundo. El Mando Europeo del Ejército confirmó que la acción se realizó en estricta coordinación entre los departamentos de Justicia y Defensa para frenar el financiamiento del régimen saliente.
Este incidente eleva significativamente las tensiones diplomáticas y militares entre Rusia y Estados Unidos. La interceptación forzosa de un buque con escolta militar rusa representa un punto crítico en el control de las rutas comerciales hacia Venezuela, en un contexto donde Washington busca consolidar su dominio sobre los recursos energéticos del país caribeño.(NP-Gemini-La Tercera-Agencias)



