El Buró Federal de Investigaciones (FBI) elevó este sábado el nivel de alerta terrorista en todo el territorio de los Estados Unidos como consecuencia directa del ataque conjunto contra Irán. El director de la agencia, Kash Patel, informó que ha instruido a los equipos de contraterrorismo e inteligencia para entrar en un estado de “alerta máxima”, movilizando la totalidad de los recursos de seguridad disponibles para disuadir cualquier intento de represalia dentro de las fronteras estadounidenses. Patel enfatizó que el organismo trabaja de forma ininterrumpida para garantizar la protección de los ciudadanos ante el nuevo escenario de volatilidad global.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que existe una coordinación directa con las agencias de inteligencia para monitorear y frustrar amenazas potenciales contra la “patria”. Estas medidas se han traducido en acciones concretas por parte del Servicio Secreto, que ha incrementado los perímetros de seguridad para el presidente Donald Trump y otros líderes políticos de alto rango, ante el riesgo de atentados selectivos o ataques de lobos solitarios inspirados por el conflicto en curso.
A nivel local, los departamentos de policía de las principales metrópolis han activado protocolos de emergencia. En Nueva York, se ha reforzado significativamente la presencia de patrullas en sedes diplomáticas, centros de transporte y sitios de culto, tanto judíos como musulmanes, para prevenir incidentes de odio o actos de violencia. Las autoridades federales han solicitado a la población mantener la calma pero permanecer vigilante, mientras las fuerzas del orden se despliegan en puntos estratégicos para asegurar la estabilidad interna durante este periodo de tensión militar internacional. (NP-Gemini-Cooperativa)
