La tensión entre Estados Unidos e Irán registró un nuevo aumento luego de una ofensiva militar estadounidense contra objetivos en territorio iraní, que dejó al menos 14 personas fallecidas y 78 heridas durante los últimos dos días, de acuerdo con el reporte entregado por las autoridades sanitarias de la República Islámica.

En medio del recrudecimiento del conflicto, Teherán advirtió que responderá ante cualquier agresión y volvió a situar al estrecho de Ormuz como un punto clave de la disputa. El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador del país, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo que Washington deberá enfrentar consecuencias si mantiene sus operaciones militares.

El dirigente iraní afirmó que Estados Unidos no conseguirá resultados mediante presiones y aseguró que cualquier ataque recibirá una respuesta. Además, señaló que el funcionamiento del estrecho de Ormuz dependerá de acuerdos alcanzados con Irán y no de amenazas externas.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que durante la madrugada fueron atacados cerca de 90 objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, centros de vigilancia costera, depósitos de misiles y drones, instalaciones navales e infraestructura logística.

Las autoridades iraníes indicaron que uno de los bombardeos provocó víctimas fatales en la ciudad de Ahvaz, ubicada en la provincia de Juzestán. Posteriormente, el Ministerio de Salud elevó el balance total a 14 muertos y 78 lesionados por los ataques registrados entre miércoles y jueves en distintas zonas del país.

Desde Washington justificaron la operación señalando que busca generar consecuencias para Irán, luego de acusar a Teherán de incumplir el alto el fuego mediante ataques contra embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

El gobierno iraní rechazó las acusaciones y calificó la ofensiva estadounidense como una violación grave al derecho internacional, mientras reiteró sus cuestionamientos a la estrategia militar impulsada por Estados Unidos en la región.

El estrecho de Ormuz continúa como uno de los principales focos de preocupación internacional debido a su relevancia para el transporte global de petróleo y gas natural licuado. En ese contexto, Irán volvió a mencionar la posibilidad de aplicar cobros a las embarcaciones que utilicen esa vía marítima.

Pese al aumento de las tensiones geopolíticas, los mercados energéticos mantenían una reacción contenida, con movimientos moderados en los precios internacionales del petróleo. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)