El gobierno de Estados Unidos canceló la visa de la embajadora de Brasil en Washington, María Luisa Viotti, como una medida de reciprocidad frente al retraso del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en aprobar el nombramiento del embajador designado por la administración del presidente Donald Trump para Brasilia, Daniel Pérez. La decisión se produjo en medio del creciente deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El Departamento de Estado también acusó a Brasil de negar visas a varios diplomáticos estadounidenses. No obstante, un alto funcionario de la administración explicó que la medida adoptada contra la embajadora brasileña no implicó su expulsión de territorio estadounidense y precisó que su visa será restituida una vez que la situación diplomática quede resuelta mediante la aprobación del nuevo embajador.

Las tensiones entre Washington y Brasilia se intensificaron en las últimas semanas. El secretario de Estado, Marco Rubio, criticó públicamente al presidente Lula tras el anuncio de nuevos aranceles estadounidenses sobre productos brasileños, acusándolo de no negociar de buena fe con Estados Unidos y de impulsar políticas económicas perjudiciales tanto para los ciudadanos estadounidenses como para los brasileños.

Rubio también había incluido previamente a Brasil entre los países que, a juicio de Washington, no mantienen una relación de amistad con Estados Unidos, profundizando el distanciamiento entre ambas administraciones.

Según informó el diario Folha de São Paulo, la Casa Blanca oficializó la nominación de Daniel Pérez antes de completar el procedimiento diplomático habitual, que contempla consultar previamente al país receptor antes de hacer público el nombramiento. Esa decisión generó inquietud en el gobierno brasileño, cuyos representantes sostuvieron que no existía urgencia para otorgar el beneplácito diplomático solicitado por Estados Unidos.

De acuerdo con la publicación, en el Palacio de Planalto también existe preocupación por el eventual rol político que podría desempeñar el futuro embajador estadounidense durante el proceso electoral presidencial previsto para octubre en Brasil.

Pese a la controversia, la nominación de Daniel Pérez ya fue aprobada por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos y quedó en condiciones de ser sometida a votación del pleno de la Cámara Alta durante los próximos días.

En paralelo, trascendió que a fines de julio el Departamento de Estado intentó enviar una delegación a Brasil para abordar materias relacionadas con la libertad de expresión y el proceso electoral, iniciativa que fue revelada por el diario The Washington Post.

BRASIL REBAJA RELACIÓN DIPLOMÁTICA CON ARGENTINA

El Gobierno de Brasil rebajó el nivel de su representación diplomática en Argentina luego de las reiteradas declaraciones del presidente Javier Milei contra su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva. La administración brasileña decidió mantener su representación en Buenos Aires a nivel de encargado de negocios y postergó, sin una fecha definida, el regreso del embajador Julio Bitelli.

La decisión fue comunicada tras una reunión en el Palacio de Itamaraty, donde el canciller Mauro Vieira entregó una protesta formal al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi. Desde el Gobierno brasileño señalaron que, tras una serie de descalificaciones reiteradas contra Lula, consideraron inevitable adoptar la medida, afirmando que habían mantenido una actitud de contención hasta ahora.

La tensión se intensificó luego de que Milei calificara nuevamente a Lula de “ladrón” y “presidiario” en diversas entrevistas concedidas durante los últimos días. El mandatario argentino sostuvo que la condena que enfrentó el presidente brasileño fue anulada por un error procesal y no por una declaración de inocencia, defendiendo sus afirmaciones pese a la controversia generada.

En una nueva intervención pública, Milei expresó además su deseo de que “Brasil también se pinte de azul”, en alusión a un eventual triunfo del sector liderado por Jair Bolsonaro en las próximas elecciones presidenciales brasileñas. Asimismo, acusó a Lula de haber respaldado al excandidato argentino Sergio Massa durante la campaña presidencial de 2023.

El deterioro de las relaciones bilaterales se había profundizado tras la participación de Milei, a fines de julio, en una convención del Partido Liberal brasileño que proclamó la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro. En esa oportunidad, Brasil ya había llamado a consultas a su embajador en Buenos Aires y presentado una primera protesta diplomática ante la representación argentina.

Hasta el cierre de la jornada no existía confirmación sobre una eventual respuesta recíproca por parte del Gobierno argentino respecto del estatus de su representación diplomática en Brasil.(NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias-Emol)