El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que, al cumplirse el primer mes del conflicto iniciado el 28 de febrero, las fuerzas armadas han impactado más de 11,000 objetivos en territorio iraní. La ofensiva ha desarticulado centros de mando, sitios de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, infraestructura de misiles balísticos y fábricas de drones, además de neutralizar aproximadamente 150 embarcaciones para frenar el acoso al comercio global en la región.
En un movimiento que refuerza la presencia norteamericana, el Pentágono dispuso el despliegue del buque de ataque anfibio USS Tripoli, el cual transporta a 3,500 efectivos adicionales y unidades tácticas de combate. Esta medida se suma al análisis que realiza el Departamento de Defensa sobre el envío de otros 10,000 soldados a Oriente Medio, mientras la Casa Blanca mantiene abierta la posibilidad de una operación terrestre ante las constantes amenazas de Teherán contra objetivos aliados.
CIFRAS DE VÍCTIMAS Y MEDIACIÓN DIPLOMÁTICA
El balance humano tras treinta días de hostilidades registra la muerte de 13 soldados estadounidenses y cientos de heridos. Por su parte, organizaciones de derechos humanos estiman que las bajas en Irán superan los 1,500 civiles y más de un millar de militares, aunque no existe una cifra oficial por parte del gobierno iraní. En este contexto, se han establecido canales de comunicación indirectos bajo la mediación de Pakistán para intentar una desescalada del conflicto.
Como gesto para favorecer estas negociaciones, el presidente Donald Trump anunció la postergación de un ultimátum que vencía originalmente esta semana. La nueva fecha límite se ha fijado para el 6 de abril, advirtiendo que, de no liberarse el tránsito en el estrecho de Ormuz, las fuerzas estadounidenses procederán con la destrucción de la infraestructura eléctrica de Irán. (NP-Gemini-Cooperativa-Agencias)
