La economía chilena volvió a mostrar señales de debilidad luego de que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registrara una caída de 0,9% anual en mayo, acumulando cinco meses consecutivos de retrocesos durante 2026. El resultado, informado por el Banco Central, reforzó las dudas sobre el desempeño del segundo trimestre y aumentó el debate respecto de la posibilidad de que el país enfrente una recesión técnica.

El deterioro de la actividad se produjo después de una contracción de 0,5% en el primer trimestre y de una caída de 1,2% registrada en abril. Si bien el resultado de mayo estuvo influido por un efecto calendario, los analistas advirtieron que la desaceleración se ha extendido a distintos sectores de la economía. La minería volvió a liderar las bajas con una contracción anual de 11,6%, mientras que el comercio perdió dinamismo y la manufactura continuó afectada por factores específicos, entre ellos el desempeño de la industria pesquera.

La mayoría de los economistas consultados estima que aún es posible evitar una recesión técnica, especialmente si esta se mide sobre la base de las cifras desestacionalizadas trimestre a trimestre. Instituciones como Banco Itaú, Banco Santander, Fintual, Scotiabank y Coopeuch sostienen que la actividad debería comenzar a recuperarse durante junio y el segundo semestre, impulsada por una mayor inversión, la disminución de factores transitorios y una eventual moderación de la inflación.

No obstante, algunos especialistas consideran que el escenario sigue siendo complejo. El economista Juan Ortiz, del OCEC-UDP, advirtió que para impedir una nueva contracción trimestral medida en términos anuales sería necesario que la economía creciera más de 2,2% interanual en junio, una meta que calificó como exigente considerando la persistente debilidad de la minería, el comercio y parte de la manufactura.

Desde Clapes UC proyectaron que el Imacec de junio crecería entre 1% y 1,5% anual, lo que permitiría una mejora respecto de los meses anteriores, aunque no bastaría para evitar una recesión técnica bajo la medición interanual. La entidad también sostuvo que el actual escenario económico y el deterioro del mercado laboral requieren medidas adicionales para impulsar la reactivación.

En ese contexto, diversos analistas plantearon que el Banco Central podría evaluar una rebaja de la Tasa de Política Monetaria en su próxima reunión, al considerar que las condiciones actuales de la economía justifican un mayor estímulo monetario para favorecer la recuperación de la actividad. (NP-ChatGPT-Emol)