La contracción de 1,5% registrada por la economía chilena en julio volvió a deteriorar las perspectivas para 2026 y llevó a distintos economistas e instituciones financieras a revisar a la baja sus estimaciones de crecimiento, con proyecciones que comienzan a ubicarse por debajo de 1%.
De acuerdo con el Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) disminuyó 1,5% frente al mismo mes del año anterior. En términos desestacionalizados, la actividad retrocedió 1,7% respecto de junio y 2,1% en doce meses.
Con este resultado, la economía acumula una contracción de 0,4% entre enero y julio. Durante los primeros siete meses del año se registraron seis caídas de la actividad, siendo junio la única excepción, con un crecimiento de 2%.
El desempeño de julio estuvo fuertemente condicionado por la minería, que retrocedió 9,3% anual. La producción de cobre fue afectada por menores leyes del mineral, trabajos de mantención y condiciones meteorológicas adversas.
La industria también mostró debilidad y cayó 3,1%, resultado asociado, entre otros factores, a una menor elaboración de combustibles y productos químicos. Los servicios, por su parte, disminuyeron 0,7%, debido al desempeño de actividades personales, empresariales, transporte, restaurantes y hoteles.
Las condiciones meteorológicas también incidieron en los servicios de educación debido a suspensiones de clases. El Banco Central señaló que los fenómenos climáticos afectaron el funcionamiento normal de distintos establecimientos productivos.
El comercio fue una de las excepciones y creció 0,7% en doce meses, impulsado principalmente por las ventas minoristas. Destacaron los almacenes de alimentos, establecimientos especializados en vestuario y las operaciones realizadas mediante plataformas de comercio electrónico.
Ese desempeño fue parcialmente compensado por una disminución del comercio mayorista, particularmente por menores ventas de materiales de construcción. El sector automotor, en tanto, registró un avance marginal debido al incremento de los servicios de mantención, pese a la disminución en la venta de vehículos.
En términos desestacionalizados, la caída mensual del Imacec estuvo determinada principalmente por la minería, que retrocedió 9,4%, seguida por el comercio, con una baja de 1,4%, y los servicios, con una disminución de 1,1%.
El Imacec no minero tampoco logró mantenerse en terreno positivo. Registró una contracción anual de 0,3% y una caída desestacionalizada de 0,5% frente al mes anterior. Con ello, la actividad alcanzó su menor nivel desestacionalizado desde octubre de 2024.
El resultado sorprendió a los analistas no solamente por la magnitud del retroceso minero, sino también porque la debilidad se extendió hacia otros sectores de la economía.
La economista jefa de Fintual, Priscila Robledo, señaló que los antecedentes muestran que la contracción no puede explicarse exclusivamente por la minería, debido a que industria, comercio y servicios también registraron retrocesos mensuales.
Para Scotiabank, el resultado de julio constituye la mayor caída de la actividad en más de tres años y medio. La entidad atribuyó parte del desempeño a los efectos de las condiciones climáticas, pero también mencionó una menor materialización de la inversión privada y pública.
Felipe Alarcón, economista de Euroamerica, destacó igualmente la incidencia negativa de la minería, aunque advirtió señales de debilidad en sectores relacionados con la demanda, como comercio y servicios. Entre los factores mencionó el precio de los combustibles, el desempleo y la desaceleración del gasto fiscal.
El resultado también incrementó las dudas respecto del desempeño del tercer trimestre. Francisco Ormazábal, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, sostuvo que no puede descartarse una nueva contracción si agosto y septiembre mantienen cifras débiles.
Scotiabank también anticipó que agosto podría continuar mostrando un bajo dinamismo debido a los efectos de las condiciones climáticas sobre la zona centro-norte. Bajo ese escenario, la entidad considera elevada la posibilidad de que la economía registre otra caída desestacionalizada durante el tercer trimestre.
Las nuevas cifras provocaron ajustes en las perspectivas para todo 2026. Fintual redujo su estimación de crecimiento desde 1% hasta 0,4%, aunque espera un rebote de la actividad durante agosto tras los efectos provocados por los eventos meteorológicos.
Ignacio Martínez, economista de Banco Itaú, sostuvo que los antecedentes refuerzan la expectativa de una expansión inferior a 1% este año, aunque mantiene una visión más favorable para 2027, cuando proyecta un crecimiento cercano a 3%.
Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián, también situó su expectativa por debajo de 1%, mientras Santander indicó que la magnitud del retroceso de julio introduce un riesgo a la baja para su estimación de crecimiento de 1%.
Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP, corrigió su proyección hasta 1% anual, aunque reconoció que esa estimación continúa siendo relativamente optimista considerando las contracciones acumuladas durante el año.
El deterioro de la actividad también será uno de los antecedentes que tendrá sobre la mesa el Banco Central en su próxima Reunión de Política Monetaria. Pese al debilitamiento de la economía, las expectativas predominantes apuntan por ahora a mantener la tasa de interés en 4,5%.
Los analistas señalan que una eventual reducción dependerá de la trayectoria de la inflación y de determinar cuánto de la actual debilidad responde a factores transitorios. Mientras persistan las presiones inflacionarias internas y externas, el margen para disminuir la tasa seguiría siendo limitado.
HACIENDA RECORTA PROYECCIÓN PARA 2026
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó que el Gobierno reducirá su proyección de crecimiento económico para este año, actualmente situada en 1,8%, luego de conocerse la contracción de 1,5% registrada por el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de julio.
La nueva estimación será incorporada en el próximo Informe de Finanzas Públicas (IFP), cuya publicación está prevista para octubre. Quiroz reconoció que el desempeño de julio deberá ser considerado al momento de actualizar las perspectivas para el conjunto de 2026.
Pese al ajuste que realizará Hacienda, el ministro aseguró que el Gobierno mantiene sin cambios su evaluación sobre las perspectivas económicas de los próximos meses y destacó que existen señales que, a juicio del Ejecutivo, permiten proyectar una evolución más favorable hacia adelante.
Consultado respecto de las consecuencias que podría tener la debilidad de la actividad sobre la elaboración del proyecto de ley de Presupuestos para 2027, Quiroz descartó que el resultado del Imacec genere una presión adicional, argumentando que las expectativas gubernamentales sobre el crecimiento futuro no han variado.
Las cifras también provocaron cuestionamientos del exministro de Hacienda y expresidente del Banco Central Mario Marcel, quien calificó el resultado de julio como muy negativo y destacó que el deterioro se observó tanto en la comparación anual como en las cifras mensuales desestacionalizadas.
Marcel recordó además que el desempeño económico del segundo trimestre había estado por debajo de las expectativas y relativizó la recuperación observada durante junio.
A juicio del exministro, el crecimiento registrado en junio debía analizarse considerando una base de comparación relativamente baja, por lo que un resultado positivo era esperable y no necesariamente representaba el comienzo de una recuperación sostenida.
En ese contexto, Marcel estimó que Quiroz deberá esperar nuevos antecedentes antes de determinar si efectivamente se produjo un punto de inflexión en la trayectoria de la actividad económica.
Consultado específicamente sobre la evaluación que había realizado el titular de Hacienda respecto del Imacec de junio, Marcel consideró que el Gobierno otorgó una interpretación excesiva a un resultado que, en su opinión, no había sido particularmente significativo.
Quiroz respondió a los cuestionamientos señalando que el desempeño de la economía no debe evaluarse únicamente a partir de una cifra mensual, sino desde una perspectiva de mayor plazo.
El ministro sostuvo que Chile arrastra un período prolongado de estancamiento económico y que los actuales resultados refuerzan, a juicio del Ejecutivo, la necesidad de continuar impulsando las medidas adoptadas para estimular la actividad.
Entre ellas mencionó cambios en materia tributaria destinados a entregar mayor certeza y generar mejores condiciones para atraer inversiones.
Quiroz también rechazó haberse anticipado al calificar junio como un punto de inflexión. El secretario de Estado argumentó que distintos indicadores relacionados con expectativas, proyectos aprobados y perspectivas de inversión han mostrado una evolución favorable.
De esta manera, Hacienda mantiene una visión positiva respecto de la trayectoria futura de la economía, aunque el retroceso del Imacec obligará al Ejecutivo a revisar oficialmente en octubre su estimación de crecimiento de 1,8% para 2026. (NP-ChatGPT-La Tercera-Emol)
