La economía de Estados Unidos se contrajo a principios de año por primera vez desde 2022 debido a un aumento monumental de las importaciones antes de los aranceles y un gasto de consumo más débil, una primera instantánea de los efectos dominó de la política comercial del presidente Donald Trump.
El producto interno bruto ajustado a la inflación disminuyó un 0,3% anualizado en el primer trimestre, muy por debajo del crecimiento promedio de alrededor del 3% de los dos años anteriores, según la estimación inicial del gobierno publicada el miércoles.
Las exportaciones netas restaron casi 5 puntos porcentuales al PIB, la mayor cantidad registrada, según el informe de la Oficina de Análisis Económico. El gasto de los consumidores, que representa dos tercios del PIB, avanzó a un ritmo del 1,8%, el más débil desde mediados de 2023.
El gasto empresarial en equipos, el único punto positivo del informe, aumentó al ritmo más rápido desde 2020, impulsado por la aviación y las computadoras.
Los datos del PIB ponen de relieve la lucha de las empresas por asegurar sus productos ante la expansión de los aranceles.
De cara al futuro, muchos economistas anticipan que el aumento de los aranceles provocará un shock de oferta , lo que supondrá un reto para las empresas y provocará una contracción de la demanda, ya que el aumento de los precios empuja a los estadounidenses con problemas económicos al borde del abismo.
Los analistas prevén actualmente probabilidades casi iguales de que Estados Unidos entre en recesión el próximo año. Los consumidores también están cada vez más preocupados por la posibilidad de que los aranceles afecten negativamente al mercado laboral y eleven el coste de la vida.
Las últimas cifras del PIB mostraron que las importaciones aumentaron un 41,3% anualizado, el mayor avance en casi cinco años. Dado que estos bienes y servicios no se producen en EE. UU., se deducen del PIB.
Los economistas prevén que la pronunciada ampliación del déficit comercial se revertirá en el segundo trimestre. “La disminución del PIB real en el primer trimestre reflejó principalmente un aumento de las importaciones, que se consideran una sustracción en el cálculo del PIB, y una disminución del gasto público”, explicó la agencia estadística estadounidense.
En la comparación trimestral, usada habitualmente en Europa, la contracción del PIB de EEUU en el primer trimestre de 2025 fue inferior al 0,1%, según indicó la oficina dependiente del Departamento de Comercio de Estados Unidos.
BOLSAS SE DERRUMBAN
La sorpresiva caída del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos durante el primer trimestre y la decepción de la capacidad del sector privado de crear puestos de trabajo durante abril empujaron a Wall Street a la baja.
Los tres principales índices de la Bolsa de Nueva York registraban caídas. El Dow Jones perdía un 1,09 %, el S&P 500 caía un 1,39 % y el Nasdaq bajaba un 1,88 %.
Los mercados cedían antes las cifras que decepcionaron a los inversionistas y también crecían los miedos por mayores efectos negativos que pueda tener la guerra comercial para las diversas empresas.
“Las ventas volvieron el miércoles, con el débil informe del PIB generando temores de que el caos causado por la oleada de políticas de Trump puede haber empujado ya a la economía hacia una recesión antes de que se promulguen acuerdos comerciales sustanciales”, resaltó el medio CNBC en una nota.
Mientras que, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, buscaba calmar a los mercados culpando a la administración anterior de Joe Biden y dijo:“¡TENGA PACIENCIA!”, y que sus políticas “tardarán un tiempo” en surtir efecto, según publicó en su red social Truth Social.
En tanto, los mercados de Europa se inclinaban por las pérdidas. Las plazas bursátiles operaron con ganancias motivadas por el reporte de resultados de sus empresas, pero luego cedieron al contexto de Wall Street.
Los mercados europeos registraban, en general, caídas de menos de un 1 %, pero Milán se desacoplaba de dicha tendencia con una baja de un 1,19 % y lo mismo Madrid, con un retroceso de un 1,29 %. El Ibex de España profundizaba sus pérdidas por la decepción de los resultados de los bancos Santander y CaixaBank.
En Madrid también destacaba la caída de Redeia, la matriz del grupo al que pertenece Red Eléctrica. Sus papeles anotaban su mayor caída en bolsa desde junio del 2023 ante las tensiones con el gobierno español por el cruce de declaraciones sobre las responsabilidades tras el apagón masivo de este semana.
Por su lado, la Bolsa de Santiago regresaba a las pérdidas tras que este martes logró un nuevo máximo histórico y cerró por primera vez por sobre los 8.000 puntos.
El IPSA-el principal índice bursátil de Chile- caía un 0,73 % a 8.000,91 puntos.
Sin embargo, en el balance de abril, el IPSA subía y se encaminaba a registrar 10 meses consecutivos con ganancias. (Emol La Tercera)