El Banco Central reportó una sorpresiva contracción en la actividad económica durante el segundo mes del año, ubicándose por debajo de las proyecciones más pesimistas del mercado. El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró una baja anual del 0,3%, consolidando un inicio de año complejo para el ciclo económico nacional tras el leve descenso ya observado en enero.

La caída del indicador estuvo impulsada principalmente por el sector de producción de bienes, que experimentó un retroceso del 3,7% en doce meses debido al debilitamiento de la industria y la fruticultura. Si bien la minería logró un crecimiento marginal gracias al impulso del litio y el oro, este no fue suficiente para compensar la baja en la producción de cobre y el deterioro de otros componentes manufactureros.

En el sector comercial, los resultados mostraron un estancamiento con un avance anual de apenas 0,2%. Aunque el consumo minorista y automotor mantuvieron cifras positivas, el comercio mayorista sufrió una fuerte contracción influenciada por la menor exportación de frutas. En términos mensuales desestacionalizados, el sector evidenció una caída del 2,3% respecto al mes anterior.

Los servicios se posicionaron como el único rubro que evitó una caída mayor de la economía, logrando una expansión del 1,6% anual impulsada por el área de salud. No obstante, el índice no minero también cerró con una disminución del 0,3%, confirmando una debilidad estructural que se extiende a diversos sectores de la actividad productiva del país. (NP-Gemini-Emol)