La actividad económica chilena volvió a terreno negativo durante julio y registró una contracción superior a la prevista por gran parte del mercado. De acuerdo con los datos entregados por el Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) disminuyó 1,5% frente al mismo mes del año anterior, su resultado más débil en más de tres años.

La cifra marcó un fuerte contraste con el desempeño observado en junio, cuando la economía había anotado una expansión interanual de 2,5%. Ese avance había puesto término, de manera momentánea, a cinco meses consecutivos de retrocesos de la actividad.

Según explicó el instituto emisor, la caída de julio estuvo determinada principalmente por el desempeño de la minería, aunque también incidieron los retrocesos de los servicios y de la industria. A estos factores se sumaron condiciones climáticas que dificultaron el funcionamiento habitual de distintos establecimientos productivos.

La producción de bienes disminuyó 3,2% en comparación con julio del año anterior, resultado explicado fundamentalmente por la minería y, especialmente, por la producción de cobre. El Banco Central atribuyó el menor desempeño del metal a factores como una reducción en las leyes del mineral, trabajos de mantención y condiciones meteorológicas desfavorables.

La industria también se vio afectada y registró una contracción relacionada con una menor producción de combustibles y productos químicos. En contraste, el resto de los bienes mostró un incremento de 3,4%, favorecido por una mayor generación eléctrica ante una mayor disponibilidad de agua.

Las cifras desestacionalizadas mostraron un deterioro significativo de la actividad. Bajo esa medición, el Imacec disminuyó 1,7% respecto de junio, mientras que la comparación interanual arrojó una contracción de 2,1%.

El comercio consiguió mantenerse en terreno positivo durante julio, con un crecimiento de 0,7% en doce meses. El avance fue impulsado principalmente por las ventas minoristas de alimentos y vestuario, además de las operaciones realizadas mediante plataformas de comercio electrónico.

Parte de ese crecimiento fue contrarrestado por la debilidad del comercio mayorista, donde destacaron las menores ventas de materiales de construcción. El segmento automotor, en tanto, presentó una expansión marginal. Al comparar con junio y descontar los efectos estacionales, la actividad comercial registró una disminución de 1,4%.

Los servicios también mostraron cifras negativas, con una caída interanual de 0,7%. El resultado estuvo relacionado con menores niveles de actividad en servicios personales y empresariales, transporte, restaurantes y hoteles. En los servicios personales incidieron, entre otros factores, las suspensiones de clases ocasionadas por las condiciones climáticas.

El Imacec no minero tampoco logró escapar de la contracción. Este indicador disminuyó 0,3% frente a julio del año anterior y retrocedió 0,5% respecto de junio, considerando cifras desestacionalizadas. (NP-ChatGPT-Emol)