Dos hombres de 22 años murieron baleados por funcionarios de Carabineros luego de una fiscalización que derivó en una persecución por distintas comunas de la zona sur de la Región Metropolitana y que terminó en Cerrillos. De acuerdo con los antecedentes entregados por las autoridades, los policías utilizaron sus armas después de que el automóvil en que se desplazaban los sujetos impactara un vehículo institucional y posteriormente avanzara en dirección a los funcionarios.

El procedimiento comenzó cuando efectivos de la 42ª Comisaría de Radiopatrullas intentaron fiscalizar a los ocupantes de un automóvil en la población Las Dunas, en Lo Espejo. Se trata del mismo sector donde el domingo murió el cabo segundo de Carabineros Cristopher Aguilera.

Según la información policial, los ocupantes del automóvil huyeron al momento del control, lo que dio inicio a un seguimiento por diferentes calles de la zona sur de Santiago. La persecución se prolongó hasta la intersección de avenida Pedro Aguirre Cerda con Lo Errázuriz, en Cerrillos.

El subcomisario Víctor Monje, de la Brigada de Homicidios Sur de la Policía de Investigaciones (PDI), explicó que en ese lugar el vehículo perseguido quedó sin espacio suficiente para continuar avanzando y los carabineros realizaron un nuevo intento de fiscalización.

De acuerdo con la versión entregada por el oficial de la PDI, el conductor efectuó entonces una maniobra en retroceso con la que impactó al vehículo policial y posteriormente trató de encontrar una vía para continuar la huida. Durante esa maniobra, agregó Monje, el automóvil avanzó en dirección a funcionarios de Carabineros, quienes utilizaron sus armas de servicio.

Los dos ocupantes del vehículo particular resultaron heridos por los disparos y fallecieron. Ambos eran chilenos, tenían 22 años y registraban antecedentes policiales. Según la información proporcionada durante el procedimiento, uno de ellos mantenía además tres órdenes de detención pendientes: dos por receptación y otra por robo con intimidación.

El subcomisario Monje precisó que la fiscalización no estaría relacionada con las diligencias desplegadas en el sector por la muerte del cabo Aguilera. Según indicó, correspondía a un control habitual efectuado por personal policial. Tampoco se reportaron funcionarios de Carabineros lesionados durante el procedimiento.

La investigación quedó en manos del Ministerio Público y de la Brigada de Homicidios Sur de la PDI. El fiscal Pedro Aravena Arriagada, de la Fiscalía Regional Metropolitana Occidente, informó que entre las diligencias dispuestas se encuentran los peritajes médico-criminalísticos a los cuerpos, la revisión de los vehículos involucrados, el levantamiento de evidencia y la recopilación de registros de cámaras de seguridad.

Aravena señaló que, conforme a los antecedentes disponibles en la etapa inicial de la investigación, no se habría producido un intercambio de disparos. El persecutor sostuvo que los tiros fueron efectuados por funcionarios policiales ante lo que, según los antecedentes preliminares recopilados, habría sido una situación de riesgo para su integridad física.

Las circunstancias exactas en que Carabineros utilizó sus armas y la secuencia de la persecución deberán ser determinadas mediante las diligencias ordenadas por la Fiscalía, entre ellas los peritajes de los vehículos, la evidencia levantada en el lugar y el análisis de las cámaras de seguridad.

VERSIÓN DE FAMILIARES

Familiares de los dos jóvenes que murieron baleados por Carabineros después de una persecución que comenzó en Lo Espejo y terminó en Cerrillos cuestionaron la versión policial sobre las circunstancias del procedimiento y aseguraron que los ocupantes del automóvil no portaban armas.

En conversación con Radio ADN, uno de los familiares sostuvo que el vehículo pertenecía a su hermano y afirmó que los jóvenes eran mecánicos y habían salido a probar el automóvil. Según su relato, durante el procedimiento habrían advertido a los funcionarios sobre esa circunstancia.

“Mi hermano no portaba armas, nada. Mi hermano estaba con él y les dijo: ‘Somos mecánicos, somos mecánicos’. Igual les dispararon”, aseguró.

El familiar insistió en que el automóvil estaba siendo sometido a una prueba mecánica y rechazó que sus ocupantes estuvieran armados. Su versión se contrapone a los antecedentes entregados inicialmente sobre el procedimiento, cuyas circunstancias son investigadas por el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones (PDI).

Otro hermano de uno de los fallecidos afirmó que circulaba en un vehículo diferente algunos minutos detrás de los jóvenes y que llegó al lugar cuando su familiar ya se encontraba herido.

El hombre reconoció que su hermano huyó de la primera fiscalización debido a que mantenía una orden de detención vigente, pero sostuvo que no portaba armas. “Se asustó porque tenía una orden vigente; fue por eso que arrancó del primer control”, relató.

También cuestionó la asistencia prestada después de los disparos. Según aseguró, permaneció en el lugar durante al menos 15 minutos sin observar que funcionarios de Carabineros auxiliaran a su hermano, quien se encontraba herido en el suelo.

Los familiares pusieron en duda, además, la versión entregada sobre las maniobras realizadas por el automóvil al término de la persecución. Los antecedentes policiales conocidos previamente señalan que el vehículo habría impactado una patrulla y posteriormente avanzado en dirección a funcionarios, momento en que estos hicieron uso de sus armas de servicio.

Uno de los familiares sostuvo que, a su juicio, el estado del automóvil no evidenciaría una colisión. También cuestionó que se hubiera producido un intento de atropello y planteó que la ubicación de los impactos de bala y de los casquillos debería ser analizada para establecer la dinámica de los hechos.

Estas afirmaciones corresponden a la versión entregada por familiares de los fallecidos y deberán ser contrastadas con los peritajes y demás antecedentes reunidos durante la investigación.

La Fiscalía había informado que entre las diligencias dispuestas se encuentran la inspección de los vehículos involucrados, el levantamiento de evidencia y la recopilación de imágenes de cámaras de seguridad. Esos antecedentes serán relevantes para reconstruir la persecución y determinar las circunstancias precisas en que los funcionarios policiales utilizaron sus armas. (NP-ChatGPT-Emol)