El dólar comenzó la jornada de este martes con avances en el mercado cambiario local y se aproximó a la barrera de los $940, presionado por la fuerte contracción de la actividad económica chilena, el retroceso del precio del cobre y el fortalecimiento internacional de la divisa estadounidense.
A las 09.50 horas, el tipo de cambio registraba un incremento de $4,9 y se ubicaba en $939,80 vendedor y $939,20 comprador.
El movimiento se produjo después de conocerse que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró una caída interanual de 1,5% durante julio, resultado que se ubicó entre las estimaciones más pesimistas del mercado y representó el mayor retroceso de la actividad en más de tres años.
Ignacio Mieres, head of research de XTB, explicó que la contracción del Imacec superó las expectativas y significó un deterioro frente al registro anterior. El desempeño estuvo determinado principalmente por la fuerte caída de la minería, aunque las señales de debilidad también alcanzaron a otros sectores de la economía.
El analista destacó que los servicios anotaron una contracción, mientras que el comercio mostró una disminución al considerar cifras desestacionalizadas. A su juicio, estos resultados fortalecen las perspectivas de un menor dinamismo de la economía chilena y contribuyen a debilitar al peso frente a la moneda estadounidense.
A las cifras locales se sumó la corrección del precio del cobre, uno de los principales factores externos que influyen sobre la cotización de la moneda chilena. El metal cerró este lunes con una disminución de 0,96% en la Bolsa de Metales de Londres (LME), al negociarse en US$6,53 la libra, frente a los US$6,59 registrados el viernes.
La baja del cobre redujo el respaldo externo para el peso chileno, mientras el dólar mostró un fortalecimiento en los mercados internacionales en un escenario marcado por una mayor incertidumbre y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Durante el resto de la jornada, los inversionistas seguirán además una serie de indicadores económicos provenientes de Estados Unidos que podrían influir sobre la trayectoria del tipo de cambio.
Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria, señaló que la atención estará concentrada en los datos del PMI manufacturero, el índice ISM y la encuesta JOLTS. Estas cifras podrían entregar nuevas señales sobre la orientación que adoptará la Reserva Federal (Fed) de cara a su reunión del próximo 16 de septiembre.
La evolución de esos indicadores será seguida por el mercado para determinar si respaldan o moderan las expectativas de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, factor que podría continuar influyendo en el comportamiento global del dólar. (NP-ChatGPT-Emol)
