La situación hídrica del país muestra una recuperación respecto de 2025, con mejores niveles de almacenamiento en los embalses y una mayor acumulación de nieve, según el Pronóstico de Caudales de Deshielo elaborado por la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

El informe, que considera las precipitaciones y nieves acumuladas hasta el 31 de agosto, además del estado de los embalses y la disponibilidad de agua entre las regiones de Atacama y Ñuble, proyecta un escenario favorable para el consumo humano y las actividades productivas durante los próximos meses.

El biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, señaló que, según las estimaciones de la DGA, la disponibilidad de agua superaría en promedio en 82% la registrada en igual período anterior.

La autoridad sostuvo que las condiciones son considerablemente más favorables que en 2025, particularmente en el norte del país, y aseguró que existe disponibilidad para cubrir las necesidades de agua potable y riego hasta marzo de 2027.

La recuperación está asociada a los eventos meteorológicos registrados desde julio y vinculados, según el MOP, al fenómeno de El Niño. Actualmente, 14 de los 25 embalses monitoreados por la DGA se encuentran sobre el 80% de su capacidad. En agosto de 2025 eran nueve los que se encontraban en esa condición.

El volumen total almacenado en los embalses durante agosto de 2026 fue 31,2% superior al registrado en el mismo mes del año pasado.

Pese al escenario favorable, el MOP advirtió que todavía no existe evidencia suficiente para declarar definitivamente terminada la megasequía que afecta al país desde 2010. Por ello, De Grange insistió en la necesidad de mantener un uso eficiente y responsable de los recursos hídricos.

Las condiciones varían considerablemente según la zona. En Atacama, el pronóstico proyecta volúmenes de agua en los ríos que podrían alcanzar el doble de los promedios históricos. Coquimbo también presenta perspectivas favorables, con superávits estimados de entre 11% y 131% respecto de los registros históricos, dependiendo de la cuenca analizada.

En las regiones de Valparaíso y Metropolitana, en cambio, la situación mejora frente al año anterior, aunque permanece moderadamente deficitaria al compararla con los promedios históricos.

Entre O’Higgins y Ñuble, los caudales previstos se ubican en términos generales cerca de los niveles históricos, aunque el informe advierte diferencias significativas entre las distintas estaciones de medición.

La DGA también alertó que la importante acumulación de nieve, combinada con eventuales episodios de altas temperaturas durante los próximos meses, podría generar aumentos de caudales. Ante ese escenario, el organismo destacó la importancia de mantener un seguimiento permanente de las cuencas.

Para ello, la Red Hidrométrica Nacional dispone de 4.398 estaciones destinadas a mediciones meteorológicas, fluviométricas, nivométricas y piezométricas, además del seguimiento de la calidad del agua, embalses y lagos.

Respecto de las precipitaciones, el informe registra superávits entre Atacama y Coquimbo, mientras que desde Valparaíso hacia el sur los acumulados se aproximan a los niveles considerados normales para esta época del año.

La acumulación de nieve también presenta condiciones favorables. Las 11 rutas de nieve consideradas por la DGA registraron durante la temporada 2026 valores superiores a sus respectivos promedios históricos.

El panorama de los embalses es especialmente favorable en Atacama y Coquimbo para enfrentar la temporada de riego. En esta última región, que concentra nueve de los embalses monitoreados, Recoleta, Cogotí, Culimo y Corrales se encuentran al 100% de su capacidad y presentan vertimiento.

Entre Valparaíso y la Región Metropolitana, las reservas muestran niveles similares a los de la temporada anterior, aunque podrían aumentar producto de los próximos deshielos. El embalse El Yeso, principal reserva para el abastecimiento de la Región Metropolitana, se encuentra al 66% de su capacidad, mientras Los Aromos, relevante para el suministro del Gran Valparaíso, alcanza un 96%.

Desde O’Higgins hasta Ñuble el escenario es más heterogéneo, con embalses que presentan tanto aumentos como disminuciones respecto de la temporada anterior. Entre los mayores niveles de almacenamiento destacan Colbún y Ralco, ambos con volúmenes equivalentes al 98% de sus respectivas capacidades.

Aunque las cifras representan una recuperación importante frente a 2025, la DGA y el MOP mantienen la cautela respecto de la evolución hídrica de largo plazo y recalcan que las mejores condiciones de esta temporada no permiten todavía dar por superado el prolongado período de sequía que ha afectado a buena parte del país. (NP-ChatGPT-Emol)