Los diputados de la UDI Cristóbal Martínez y Natalia Romero presentaron un proyecto de ley que busca impedir la venta de bebidas energéticas a menores de 18 años, argumentando posibles efectos negativos asociados a su consumo excesivo entre niños y adolescentes.
La iniciativa apunta a establecer una regulación similar a la aplicada para productos como el alcohol y el tabaco, obligando a los comercios a solicitar cédula de identidad u otro documento oficial para verificar la edad de quienes intenten comprar estas bebidas.
Los parlamentarios fundamentaron la propuesta en el aumento sostenido del consumo juvenil durante los últimos años y advirtieron sobre eventuales consecuencias como alteraciones del sueño, dolores de cabeza y riesgos asociados a patrones de dependencia.
Como antecedente, citaron datos de la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus), que indican que el consumo promedio mensual de bebidas energéticas entre jóvenes aumentó significativamente entre 2010 y 2020. Además, señalaron que durante 2018 el consumo nacional alcanzó cerca de 42 millones de litros.
Desde la UDI plantearon que existe una normalización del acceso a estos productos entre menores, debido a su amplia disponibilidad comercial y a estrategias de promoción que los presentan como bebidas de consumo habitual.
Los impulsores del proyecto cuestionaron que exista una estricta regulación para impedir la compra de alcohol y cigarrillos por parte de menores de edad, mientras que las bebidas energéticas puedan adquirirse sin restricciones pese a sus posibles efectos sobre la salud.
Finalmente, Martínez y Romero señalaron que la propuesta busca avanzar en medidas preventivas y proteger a niños y adolescentes frente a hábitos de consumo que podrían derivar en problemas sanitarios futuros. (NP_ChatGPT-Bio Bio)
