Ante los recientes movimientos sísmicos registrados en Venezuela, Colombia y Perú, la bancada de diputados de Renovación Nacional (RN) solicitó al Gobierno revisar las normativas vigentes y fortalecer las políticas de prevención frente a terremotos en Chile. La iniciativa, respaldada por 16 parlamentarios y encabezada por Eduardo Durán, propone implementar un Plan Nacional de Preparación Sísmica que mejore la coordinación institucional, la educación ciudadana y la protección de viviendas vulnerables.
La solicitud fue formalizada mediante una carta dirigida al Ministerio del Interior, en la que los legisladores advierten sobre la necesidad de perfeccionar los mecanismos de respuesta ante eventuales emergencias de gran magnitud. El documento plantea que la ubicación geográfica de Chile, caracterizada por una elevada actividad tectónica, exige mantener una preparación permanente y no limitar las medidas preventivas a los períodos posteriores a grandes catástrofes.
Los parlamentarios reconocen que el país dispone de organismos especializados, como el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el Centro Sismológico Nacional (CSN) y el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), además de las capacidades operativas de los gobiernos regionales y las Fuerzas Armadas. Sin embargo, advierten que la existencia de estas instituciones no garantiza por sí sola una respuesta eficaz si no cuentan con protocolos de coordinación permanentes y responsabilidades claramente establecidas.
El diputado Eduardo Durán, ingeniero vinculado al ámbito de las obras civiles y docente en materias relacionadas con construcciones antisísmicas inteligentes, sostuvo que el país debe anticiparse a los riesgos mediante una estrategia integral que involucre tanto a los organismos públicos como a las comunidades.
“Chile no puede esperar una catástrofe para volver a discutir cómo se informa, cómo se evacúa y cómo se protege a las familias. Tenemos instituciones técnicas y normas reconocidas, pero la prevención solo funciona si hay coordinación permanente, información clara y comunidades preparadas”, afirmó el parlamentario.
Entre las principales propuestas figura la creación de un canal oficial de información sobre riesgos sísmicos, administrado por Senapred, que permita entregar orientaciones claras y accesibles sobre medidas de prevención, sistemas de alerta, procedimientos de evacuación y preparación familiar ante emergencias.
La bancada también plantea establecer un protocolo de comunicación entre Senapred, el Centro Sismológico Nacional y el SHOA, con el propósito de definir qué organismo debe informar, cuáles son los antecedentes que corresponde comunicar y en qué momento deben difundirse. La medida busca reducir eventuales confusiones y facilitar la entrega oportuna de información a la población.
Otro de los ejes de la iniciativa considera implementar un programa nacional de educación sísmica, incorporando contenidos preventivos en establecimientos educacionales, juntas de vecinos, condominios, centros de salud, lugares de trabajo y organizaciones comunitarias. El objetivo es promover conocimientos prácticos que permitan actuar adecuadamente antes, durante y después de un terremoto.
Especial preocupación manifiestan los diputados por las condiciones de seguridad de las viviendas más expuestas a daños estructurales. En ese ámbito, proponen desarrollar una estrategia dirigida a inmuebles construidos con adobe, edificaciones antiguas, viviendas levantadas mediante autoconstrucción y propiedades que presentan deterioro significativo.
El programa contemplaría catastros territoriales para identificar construcciones vulnerables, orientación técnica especializada y mecanismos de apoyo destinados a disminuir los riesgos para sus habitantes. La propuesta apunta a complementar las exigencias de construcción antisísmica con medidas de prevención en edificaciones existentes que podrían presentar mayores dificultades para resistir movimientos de gran intensidad.
A estas iniciativas se suma la realización de simulacros periódicos cuyos resultados puedan evaluarse mediante indicadores y reportes públicos. Los parlamentarios consideran que estos ejercicios deben permitir identificar deficiencias en los procedimientos de evacuación, las comunicaciones y la coordinación de los organismos responsables de enfrentar emergencias.
La bancada de RN también propone desarrollar una campaña nacional contra los denominados “mitos sísmicos”, orientada a combatir la circulación de información falsa o recomendaciones sin fundamento técnico que puedan inducir a conductas peligrosas durante un terremoto.
Como mecanismo de seguimiento institucional, los diputados solicitan que el Ejecutivo presente anualmente al Congreso Nacional un informe sobre el estado de preparación sísmica del país, los avances de las medidas preventivas y las principales dificultades detectadas en su implementación.
Durán afirmó que el propósito de la iniciativa es establecer una política pública sostenida en el tiempo, con responsabilidades definidas y especial atención a los sectores que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
“La prevención no puede ser una reacción posterior a cada emergencia, debe ser una política de Estado con enfoque en las comunidades”, enfatizó.
Desde el ámbito académico, el geógrafo de la Pontificia Universidad Católica de Chile Pablo Salucci advirtió que varias de las medidas planteadas por los parlamentarios ya forman parte de las funciones desarrolladas por Senapred. Por ello, consideró necesario fortalecer los recursos disponibles para ampliar la cobertura de las actividades preventivas.
El especialista explicó que el organismo debe recurrir actualmente a otras reparticiones públicas para conseguir financiamiento destinado a iniciativas de difusión, educación y simulacros, situación que, a su juicio, evidencia la necesidad de contar con mayores fondos para ejecutar estas tareas de manera sistemática.
Salucci coincidió en la importancia de incorporar la educación sísmica como un componente transversal del sistema escolar, desde los primeros niveles de enseñanza. Según explicó, una formación adecuada permitiría mejorar la preparación de las personas y reducir la propagación de noticias falsas relacionadas con los terremotos y sus consecuencias.
Asimismo, planteó que es fundamental perfeccionar la coordinación entre los distintos organismos que intervienen en la reducción del riesgo de desastres y en la respuesta ante emergencias, considerando la diversidad de instituciones con responsabilidades en estas materias.
No obstante, el académico identificó un aspecto que, a su juicio, no está suficientemente abordado en la propuesta parlamentaria: la relación entre los estudios de amenazas naturales y los instrumentos de planificación territorial.
En ese sentido, destacó la importancia de que los antecedentes técnicos sobre riesgos sísmicos y otras amenazas tengan efectos vinculantes en las decisiones sobre uso del suelo y desarrollo urbano, de manera que la prevención también se incorpore a la planificación de ciudades y asentamientos humanos.
La solicitud de RN abre así una discusión sobre la necesidad de reforzar las capacidades existentes, mejorar su financiamiento y avanzar hacia una coordinación más efectiva entre los organismos técnicos, las autoridades y la ciudadanía. El planteamiento apunta a fortalecer la preparación del país frente a terremotos, considerando que la reducción de sus consecuencias depende tanto de la calidad de las construcciones como de la planificación territorial, la educación preventiva y la capacidad de respuesta de las comunidades. (NP-ChatGPT-La Tercera)
