Diputados de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones de la Cámara manifestaron preocupación por la investigación que desarrolla el Ministerio Público ante un eventual caso de ciberespionaje que habría afectado a empresas de telecomunicaciones que operan en Chile.

La indagatoria está a cargo de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte junto con la Policía de Investigaciones y busca determinar si existieron accesos informáticos irregulares relacionados con “Lilac Typhoon” o “Tifón Lila”, denominación utilizada para identificar a un actor de amenazas que fuentes especializadas vinculan con China.

Según los antecedentes conocidos hasta ahora, las diligencias buscan establecer si existieron accesos a sistemas o información de compañías como Entel, Movistar y Telmex, entre otras. El eventual alcance de esas acciones y la información que pudo verse comprometida forman parte de los aspectos que deberá esclarecer la investigación.

El presidente de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, René Manuel García (RN), sostuvo que el país necesita determinar si información sensible o infraestructura crítica estuvo expuesta.

El parlamentario llamó a evitar conclusiones anticipadas y planteó que corresponde a las instituciones competentes establecer qué ocurrió, cuáles fueron las alertas recibidas por el Estado y qué medidas se adoptaron frente a ellas. También pidió transparencia respecto del desarrollo y resultados de las diligencias.

El diputado Fabián Ossandón (PDG), en tanto, calificó como grave la posibilidad de que un actor extranjero haya accedido a sistemas pertenecientes a empresas de telecomunicaciones y pidió al Ministerio Público profundizar la investigación para determinar eventuales consecuencias sobre la seguridad nacional y la privacidad de los usuarios.

Desde el Partido Republicano, el diputado Leandro Kunstmann también manifestó preocupación por la eventual exposición de información y sostuvo que las autoridades deben establecer la magnitud y alcance que pudo tener el incidente.

Kunstmann planteó además la necesidad de reforzar los sistemas informáticos y las capacidades nacionales de protección frente a operaciones de esta naturaleza. Sin embargo, su caracterización del episodio como uno de los mayores ataques cibernéticos registrados en Chile corresponde a una apreciación política y no a una conclusión establecida hasta ahora por la investigación.

Los antecedentes conocidos se relacionan con alertas sobre posibles actividades informáticas maliciosas contra infraestructura de telecomunicaciones y con recomendaciones destinadas a fortalecer la seguridad de routers, redes y otros sistemas críticos.

La investigación deberá determinar ahora si efectivamente existieron intrusiones, qué sistemas pudieron resultar comprometidos, cuál habría sido el objetivo de esas acciones y si existen antecedentes suficientes para establecer su origen y eventual autoría.

Hasta que concluyan las diligencias, tampoco corresponde atribuir directamente al Estado chino las acciones investigadas. La vinculación de Lilac Typhoon con China proviene de clasificaciones y análisis de actores de amenazas, mientras una eventual responsabilidad específica en los hechos investigados en Chile deberá ser acreditada por las autoridades competentes.

El caso ha abierto además un debate sobre la capacidad del país para proteger infraestructura digital considerada estratégica y responder ante operaciones de ciberespionaje, particularmente en un sector como las telecomunicaciones, que administra redes utilizadas diariamente por millones de personas. (NP-ChatGPT-Emol)