Continúa la controversia política tras la detención de tres estudiantes acusados de participar en el ataque contra la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao. El caso ha generado reacciones desde distintos sectores, incluyendo a las Juventudes Comunistas y al Frente Estudiantil del Frente Amplio, que cuestionaron el actuar del Gobierno.
En una declaración pública, ambas organizaciones acusaron al Ejecutivo de utilizar el episodio como una “cortina de humo”, además de atribuir a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, la realización de un “show mediático” para desviar la atención de otras problemáticas ciudadanas.
Desde el Partido Comunista de Chile, la jefa de bancada de diputados, Daniela Serrano, abordó específicamente la situación de una de las detenidas, María Madariaga Rojas, militante de las Juventudes Comunistas. La parlamentaria afirmó que la imputada actuó de manera individual, descartando que existieran directrices del partido en los hechos investigados.
Una postura similar expresó la diputada Lorena Pizarro, quien sostuvo que el Gobierno habría aprovechado el incidente para restringir lo que calificó como un derecho legítimo en democracia, en referencia a la protesta social. En declaraciones al diario El Mercurio, cuestionó además el procedimiento adoptado en la detención de los jóvenes involucrados.
El debate se mantiene abierto mientras avanzan las investigaciones y se profundizan las diferencias entre el oficialismo y sectores políticos respecto al manejo del orden público y el respeto a las manifestaciones. (NP, ChatGPT, Emol)
