La relación entre los partidos que sustentan la administración de José Antonio Kast atraviesa días complejos debido a la falta de consenso para formalizar una nueva coalición política. Mientras sectores de la UDI, liderados por figuras como Eduardo Cretton y Ricardo Neumann, impulsan la creación de un bloque unificado para fortalecer la gestión y proyectar el poder, desde el Partido Republicano han frenado la iniciativa, calificándola de apresurada y centrada en “lógicas de campaña” en lugar de prioridades nacionales.

El debate escaló a través de un intercambio entre los diputados republicanos Benjamín Moreno y Agustín Romero con sus pares de Chile Vamos. Moreno sostuvo que la unidad debe darse en torno a “medidas de sentido común” y no a través de militancias compartidas, mencionando urgencias regionales en el norte y el suministro de agua. En contraste, desde el gremialismo insistieron en que la conducción política y la unidad estructural son requisitos indispensables para evitar errores del pasado y otorgar estabilidad al Ejecutivo frente a las críticas internas de “fuego amigo”.

Ante la profundidad de las diferencias, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, descartó por ahora la formalización de una alianza de corto plazo, sugiriendo que las decisiones deben madurar de forma natural. En la misma línea, parlamentarios de Renovación Nacional y la propia vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann, optaron por bajar el tono a la disputa, señalando que la prioridad actual debe ser el trabajo coordinado de cara a la reconstrucción nacional y las próximas elecciones municipales, respetando las identidades de cada colectividad. (NP-Gemini-La Tercera)