A pocos días de la entrada en vigencia de una nueva etapa de la ley de 40 horas, la Dirección del Trabajo (DT) emitió dos dictámenes clave para regular la reducción de la jornada laboral de 44 a 42 horas, generando reacciones tanto de expertos como del mundo sindical.

Uno de los pronunciamientos establece cómo aplicar la rebaja en caso de no existir acuerdo entre empleadores y trabajadores, fijando reglas supletorias para distribuir la disminución horaria según la cantidad de días trabajados: en el caso de cinco días de labores, corresponde una hora diaria en dos días distintos de la semana; en el caso de seis días de labores, 55 minutos en dos días distintos de la semana y el resto en un tercero. La normativa reafirma que el mecanismo preferente es el acuerdo entre las partes, aunque permite implementar la reducción mediante criterios operativos cuando este no se logra.

Especialistas valoraron que la DT entregue mayor claridad y certeza jurídica en la aplicación de la norma, destacando que la reducción debe traducirse en una disminución efectiva del tiempo de trabajo y que se reconoce la flexibilidad para adaptarse a distintas realidades laborales.

El segundo dictamen aborda el alcance del artículo 22 del Código del Trabajo, que permite excluir a ciertos trabajadores del límite de jornada. La DT precisó que esta exclusión debe evaluarse caso a caso y que la existencia de herramientas tecnológicas o sistemas de control no implica necesariamente supervisión directa.

Desde el ámbito técnico, expertos señalaron que esta interpretación se ajusta al espíritu de la ley y corrige criterios anteriores, reforzando la idea de que la naturaleza de las funciones es determinante para definir la jornada laboral.

En contraste, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) criticó duramente ambos dictámenes, calificándolos como perjudiciales para los trabajadores y acusando que podrían reducir el universo de personas beneficiadas por la limitación de jornada.

El debate se instala así en la antesala de la implementación de la nueva reducción horaria, en un escenario donde conviven la búsqueda de certezas regulatorias con cuestionamientos sobre su impacto en los derechos laborales. (NP-ChatGPT-Emol)