Las declaraciones del Presidente José Antonio Kast sobre los retrasos en proyectos de inversión debido a evaluaciones ambientales generaron un nuevo roce en el oficialismo, luego de que la senadora Paulina Núñez, de Renovación Nacional, llamara al Mandatario a actuar con mayor prudencia en este tipo de materias.

Durante una actividad del programa “Presidente Presente”, el jefe de Estado ironizó sobre la paralización de iniciativas energéticas al señalar que habría sido más barato construir un resort para las chinchillas que modificar el trazado de una línea de transmisión afectada por restricciones ambientales.

La presidenta del Senado reconoció que existen demoras que deben revisarse, pero advirtió que en asuntos sensibles se requiere mayor equilibrio, responsabilidad y templanza por parte de las autoridades. Como ejemplo, recordó que la detección de osamentas u otros hallazgos obliga legalmente a suspender las obras.

Las declaraciones de Núñez provocaron una inmediata reacción en el Partido Republicano. El diputado Luis Fernando Sánchez afirmó que la senadora es quien debe actuar con prudencia y sostuvo que el país necesita dejar atrás un ambientalismo radical que, a su juicio, prioriza la protección de especies por sobre las necesidades de las personas.

Al cuestionamiento se sumaron los diputados Cristián Araya y Cristián Neira. Ambos criticaron que se intente pautear al Presidente desde el Congreso y advirtieron que la excesiva tolerancia frente a grupos ambientalistas ha contribuido a mantener paralizados proyectos de inversión y a afectar la generación de empleo.

Las diferencias entre Renovación Nacional y el Partido Republicano se han repetido desde el inicio del gobierno de Kast. Uno de los episodios más tensos ocurrió cuando las senadoras Paulina Núñez y María José Gatica cuestionaron públicamente la salida de la entonces directora del SernamEG, Priscilla Carrasco. (NP-ChatGPT-La Tercera)