El 16 de diciembre de 2025, el octavo piso de la Subsecretaría de Telecomunicaciones fue escenario de un encuentro que hoy se considera el punto de quiebre en las relaciones diplomáticas entre Chile y Estados Unidos. Shuai Liu, gerente general de CMI Chile SpA —filial de la gigante estatal China Mobile—, se reunió con el subsecretario Claudio Araya para discutir los avances del proyecto de cable submarino “China Chile Express”. Esta cita, gestionada por la consultora Pluribus Consulting del exsubsecretario Francisco Moreno, habría sido el detonante final para que Washington revocara las visas de Araya, del ministro Juan Carlos Muñoz y del jefe de gabinete Guillermo Petersen, al considerar la iniciativa como una amenaza directa a la seguridad del hemisferio.
La plataforma de lobby revela que la incursión de las empresas estatales chinas en el sector de infraestructura crítica chilena fue un proceso sistemático que se extendió por casi tres años:
- DICIEMBRE 2023: HMN Tech (vinculada históricamente a Huawei) se reúne con Araya para conocer las iniciativas de cables submarinos en el país.
- ABRIL 2025: Ejecutivos de China Mobile International (USA) realizan una presentación formal de la empresa ante el subsecretario, recibiendo como respuesta que Chile no discrimina la procedencia de la inversión extranjera.
- MAYO 2025: China Unicom Global, la tercera mayor operadora del gigante asiático, consulta formalmente sobre las licencias para estaciones de aterrizaje de cables submarinos en territorio nacional.
- AGOSTO 2025: Se constituye legalmente CMI Chile SpA en Santiago con un capital de US$3 millones.
- OCTUBRE 2025: Guillermo Petersen recibe a Shuai Liu para analizar el marco normativo y las proyecciones tecnológicas del país.
- DICIEMBRE 2025: La reunión final donde se solicita el estado del decreto de concesión, consolidando al proyecto chino como el rival directo del cable Humboldt de Google.
Mientras estas reuniones se sucedían, la diplomacia estadounidense desplegó una ofensiva de advertencias al más alto nivel. El embajador Brandon Judd sostuvo encuentros privados con los ministros de Defensa, Seguridad y Relaciones Exteriores para alertar sobre posibles operaciones de espionaje vinculadas a las telecomunicaciones chinas. Según trascendió, Judd fue enfático al plantear que un cable que conecte directamente a Chile con Hong Kong representa un riesgo de seguridad nacional compartido, postura que el gobierno de Boric enfrentó apelando a la soberanía nacional y a la libre competencia.
Un elemento que genera especial inquietud en Washington es la participación de HMN Tech (Huawei Marine Networks) en el diseño de las redes. Aunque Huawei Chile ha intentado distanciarse de dicha firma, los registros de lobby confirman que sus directivos fueron los primeros en sondear el terreno con la Subtel en 2023. Con más de 100 cables instalados a nivel global y una vasta red que sirve a 78 países, la capacidad técnica de HMN es vista por Estados Unidos como el brazo tecnológico a través del cual el Estado chino podría ejercer control sobre el flujo de datos en el Pacífico Sur. (NP-Gemini-Pulso)
