La policía boliviana detuvo este miércoles al fiscal general del Estado, Roger Mariaca, dos días después de que Estados Unidos anunciara la cancelación de su visa y lo acusara de presuntos actos de corrupción y vínculos con el narcotráfico, según informó a AFP una fuente del Ministerio de Gobierno de Bolivia.
Las autoridades bolivianas no habían informado públicamente, hasta el momento consignado en los antecedentes disponibles, los cargos que motivaron la detención ni la orden judicial bajo la cual se efectuó el procedimiento.
Junto con Mariaca fue detenido Alberto Zeballos, fiscal de Santa Cruz, quien también había sido incluido en las medidas anunciadas por Washington, de acuerdo con medios bolivianos.
El Departamento de Estado estadounidense incorporó esta semana a Mariaca y otros funcionarios y empresarios de Bolivia, Colombia y Ecuador en una serie de restricciones de visa. Washington atribuyó a los afectados conductas relacionadas, según cada caso, con corrupción, narcotráfico o acciones contra gobiernos democráticamente elegidos. Se trata de acusaciones formuladas por el gobierno estadounidense y no de responsabilidades judicialmente establecidas.
En el caso de Mariaca, Estados Unidos lo acusó específicamente de haber recibido sobornos para facilitar actividades vinculadas al narcotráfico y permitir que delincuentes violentos eludieran a la justicia.
Mariaca rechazó esas imputaciones y calificó la decisión estadounidense como un acto de “injerencia” y “presión política” relacionado con las investigaciones que encabezaba desde la Fiscalía General.
Tras conocerse su detención, el Ministerio Público boliviano comunicó que Luis Montaño Morales asumirá interinamente la Fiscalía General por ser el fiscal superior de mayor antigüedad. Mariaca había sido designado en octubre de 2024 por el Congreso boliviano, organismo al que corresponde elegir a su reemplazante definitivo.
Su abogado, Romel Ipamo, aseguró que la defensa colaborará con las autoridades y pidió que se respete el debido proceso, aunque tampoco precisó los delitos por los cuales su representado fue detenido.
El procedimiento estuvo acompañado por intervenciones policiales en dependencias del Ministerio Público. Agentes ingresaron a la sede central de la Fiscalía en Sucre, mientras medios locales también reportaron actuaciones policiales en oficinas de Santa Cruz.
Claudia Pardo, responsable de comunicaciones de la Fiscalía, denunció que el ingreso de los efectivos a las dependencias de Sucre se realizó sin una orden de allanamiento y aseguró posteriormente a AFP que había sido arrestada junto con otras personas. Esa versión corresponde a la funcionaria y no aparece corroborada en los antecedentes proporcionados por una explicación oficial de la policía boliviana.
La controversia incorporó además el nombre del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Medios bolivianos difundieron un video atribuido al momento de su captura en el que presuntamente afirma que Mariaca es su “amigo”. AFP señaló que no había podido verificar de manera independiente la autenticidad de esas imágenes.
Durante la gestión de Mariaca, la Fiscalía también ha investigado al consultor político argentino Fernando Cerimedo, exasesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, por presuntos delitos que incluyen tentativa de feminicidio, enriquecimiento ilícito y lavado de activos. La existencia de esas investigaciones no implica responsabilidad penal mientras las causas continúen abiertas.
Las medidas estadounidenses contra Mariaca fueron anunciadas en el contexto de la política de Washington vinculada al denominado Escudo de las Américas, iniciativa a la que Bolivia se incorporó en marzo de 2026 y que busca reforzar la cooperación contra el crimen organizado transnacional.
La detención abre un nuevo foco de tensión institucional en Bolivia, mientras permanecen pendientes antecedentes oficiales sobre las razones jurídicas del arresto y las eventuales imputaciones contra el hasta ahora fiscal general. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
