La destitución del ministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, por decisión del presidente Volodimir Zelenski, apenas seis meses después de asumir el cargo, desató una ola de protestas en distintas ciudades del país y reabrió el debate sobre la conducción de la guerra frente a Rusia.

Miles de personas se manifestaron en Kiev, Leópolis y otras localidades para rechazar la salida de Fedorov, quien era valorado por impulsar una estrategia centrada en la innovación tecnológica, el uso de drones y la modernización de las capacidades militares. Los manifestantes cuestionaron la decisión presidencial y advirtieron que el cambio podría afectar los avances logrados en el frente de combate.

Durante una conferencia de prensa, el exministro atribuyó su destitución a las profundas diferencias que mantenía con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Sirski. Según explicó, enfrentó un “ultimátum de facto” y denunció la existencia de problemas de conducción estratégica, desorganización y resistencia a las reformas dentro del aparato militar.

Fedorov sostuvo que la guerra ha cambiado y defendió un modelo basado en el empleo intensivo de tecnología para reducir las pérdidas humanas. Asimismo, afirmó que sus intentos por modernizar el sistema de defensa y mejorar el proceso de movilización fueron obstaculizados por la estructura militar vigente.

La decisión también generó reacciones al interior de las Fuerzas Armadas. Algunos mandos presentaron su renuncia en señal de protesta, mientras que otros respaldaron al eventual sucesor del cargo, el actual ministro del Interior, Igor Klimenko, cuyo nombramiento aún deberá ser analizado por el Parlamento.

En medio de la controversia, el presidente Zelenski aseguró que escucha las preocupaciones de la ciudadanía y confirmó que Klimenko figura entre los candidatos para asumir el Ministerio de Defensa. Al mismo tiempo, adelantó que Mijailo Fedorov continuará formando parte del Gobierno en una función que será definida próximamente. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)