El Servicio de Salud de San Antonio solicitó la renuncia de la directora del Hospital Claudio Vicuña, Loreto Maturana, argumentando pérdida de confianza y errores reiterados en su gestión, luego de que designara como subdirectora médica a la exministra Jeanette Vega.

La decisión generó sorpresa tanto en el propio servicio de salud como en la Subsecretaría de Redes Asistenciales, entidad dependiente del Ministerio de Salud, que no estaba informada del nombramiento. La situación derivó en la intervención de las autoridades, quienes resolvieron pedir la salida de Maturana y designar a una directora subrogante con la instrucción de remover a Vega del cargo.

El director del Servicio de Salud, Juan Castro, reconoció la trayectoria profesional de la exministra, pero cuestionó la decisión por su impacto político, señalando que este tipo de cargos también requiere considerar el contexto y la relación con el gobierno encabezado por José Antonio Kast.

El nombramiento generó críticas desde el oficialismo, donde parlamentarios calificaron la designación como inapropiada, apuntando a que se trataba de una exautoridad del gobierno anterior de Gabriel Boric. Algunos legisladores incluso solicitaron explicaciones formales por los criterios utilizados.

Tras la controversia, el servicio de salud resolvió intervenir directamente, poniendo fin a la gestión de Maturana y avanzando en la remoción de Vega, en una decisión que refleja la tensión política generada por el caso.

RENUNCIA SUBROGANTE

La crisis generada por el nombramiento de Jeanette Vega en el Hospital Claudio Vicuña sumó un nuevo capítulo, luego de que la médica Ximena Parada rechazara asumir como directora subrogante del recinto.

La decisión se produce tras la solicitud de renuncia no voluntaria a la directora del hospital, Loreto Maturana, impulsada por el Servicio de Salud en coordinación con la Subsecretaría de Redes Asistenciales, luego de la polémica designación de Vega.

Sin embargo, el plan de las autoridades se vio alterado cuando Parada comunicó formalmente que no asumiría el cargo, argumentando que la salida de Maturana afecta la cohesión del equipo médico. En una carta, sostuvo que las decisiones en salud deben basarse en criterios técnicos y no políticos, enfatizando que la atención de pacientes debe estar por sobre cualquier اختلاف.

La misiva también fue respaldada por otros profesionales del recinto, quienes manifestaron su preocupación por el impacto de la medida en el funcionamiento interno del hospital.

Con este escenario, se abre una nueva incertidumbre respecto a la continuidad de Vega en el cargo y la conducción del establecimiento, en medio de una controversia que ha tensionado tanto al sector salud como al ámbito político.(NP-ChatGPT-La Tercera)