El desierto florido de Atacama podría alcanzar este año una extensión superior a los 15 mil kilómetros cuadrados durante su período de mayor desarrollo, previsto para octubre, luego de las intensas precipitaciones registradas durante el invierno. Especialistas anticipan una floración de magnitud excepcional, favorecida por la cantidad y persistencia de las lluvias.
El fenómeno se extendería por gran parte de la franja costera de la Región de Atacama y permitiría observar más de 200 especies endémicas, entre ellas patas de guanaco, añañucas y suspiros. La floración podría mantenerse en distintos sectores hasta noviembre.
Álvaro Salazar, climatólogo del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza), explicó que algunas localidades recibieron más de 100 milímetros de precipitaciones, una cantidad considerablemente superior a los aproximadamente 15 milímetros que, según indicó, pueden ser suficientes para desencadenar el fenómeno.
El especialista agregó que las lluvias se prolongaron prácticamente durante tres días, lo que favoreció la infiltración del agua hacia capas más profundas del suelo. Esta condición permitiría no solo la germinación de semillas acumuladas en la superficie, sino también la activación de bulbos y otras estructuras subterráneas de las plantas.
Las precipitaciones estuvieron asociadas a las condiciones climáticas atribuidas al intenso episodio de El Niño. Sin embargo, la extensión y densidad final de la floración dependerán también de factores como las temperaturas, humedad del suelo y condiciones meteorológicas de las próximas semanas.
Salazar advirtió, además, sobre los efectos de la intervención humana. Según explicó, existen sectores cercanos a carreteras y caminos donde el desierto florido ha dejado de aparecer, situación que refuerza la necesidad de proteger las áreas donde se desarrolla la vegetación.
La expectativa de una temporada particularmente extensa también está movilizando al sector turístico. Los cuatro municipios de la provincia del Huasco, en conjunto con el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), impulsan una estrategia coordinada destinada a aprovechar el aumento de visitantes y, al mismo tiempo, proteger el patrimonio natural.
El alcalde de Vallenar, Víctor Isla, señaló que se ha establecido una gobernanza turística provincial destinada a promover no solamente el desierto florido, sino también otros atractivos del Huasco. La coordinación contempla actividades culturales y acciones de fiscalización para resguardar las zonas de floración.
Según el jefe comunal, durante 2025 la zona recibió cerca de 12 mil visitantes y para esta temporada las autoridades locales esperan prácticamente duplicar esa cifra, considerando la extensión que podría alcanzar el fenómeno.
En paralelo, la próxima floración generó una controversia por la promoción del festival de música electrónica Samsara Sunset, programado para octubre en Vallenar. Inicialmente, el evento fue publicitado como un festival oficial relacionado con el desierto florido y sus piezas promocionales incluyeron logotipos de instituciones públicas como Sernatur, el Gobierno Regional y ProChile.
Tras los cuestionamientos, las publicaciones promocionales fueron retiradas de las redes sociales y los organizadores aclararon que la actividad se realizará en un recinto privado y no dentro del área del desierto florido.
El aumento previsto de visitantes plantea el desafío de compatibilizar el turismo con la conservación de un ecosistema especialmente vulnerable al tránsito fuera de rutas habilitadas, el ingreso de vehículos y otras intervenciones sobre las zonas donde germinan las especies. (NP-ChatGPT-Cooperativa)
