La tasa de desocupación en Chile alcanzó 9,6% durante el trimestre junio-agosto de 2026, su nivel más alto desde mayo de 2021, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El indicador aumentó un punto porcentual en doce meses y volvió a subir frente al 9,5% registrado en el trimestre móvil anterior.
Con este resultado, el desempleo acumula 44 meses consecutivos por encima de 8% y completa cinco períodos móviles seguidos sobre 9%, reflejando la persistencia del debilitamiento del mercado laboral.
El deterioro se produjo en un escenario en que la fuerza de trabajo aumentó 0,3% respecto de igual período del año anterior, mientras que el número de personas ocupadas disminuyó 0,9%. Los desocupados, en tanto, crecieron 13%, tanto por el aumento de quienes perdieron su trabajo como por las personas que comenzaron a buscar empleo por primera vez.
En términos absolutos, la variación equivale a 81.352 puestos de trabajo menos respecto del mismo trimestre de 2025. Paralelamente, se registraron 6.771 empleos informales adicionales.
La caída de 0,9% en el número total de ocupados estuvo explicada por los hombres, entre quienes el empleo disminuyó 1,7%. En las mujeres, en cambio, las personas ocupadas aumentaron 0,2% en doce meses.
La tasa de ocupación nacional llegó a 55,6%, lo que representa una disminución de 0,9 puntos porcentuales en un año. La tasa de participación laboral se situó en 61,5%, con un retroceso de 0,3 puntos porcentuales.
Por actividades económicas, las principales incidencias negativas provinieron de la industria manufacturera, donde la ocupación cayó 7,6%; información y comunicaciones, con una contracción de 16,8%; y comercio, con una disminución de 1,1%.
El debilitamiento también se observó en el tiempo destinado al trabajo. La cantidad total de horas efectivamente trabajadas disminuyó 2,4% en doce meses, mientras que el promedio retrocedió 1,6% y se ubicó en 36,4 horas.
Entre las mujeres, la tasa de desocupación llegó a 10,3%, un punto porcentual más que un año antes. Su fuerza de trabajo aumentó 1,3%, las ocupadas crecieron 0,2% y el número de desocupadas se incrementó 12,2%.
En el caso de los hombres, el desempleo se situó en 9,1%, con un alza interanual de 1,1 puntos porcentuales. La fuerza de trabajo masculina disminuyó 0,5%, los ocupados retrocedieron 1,7% y los desocupados aumentaron 13,7%.
La informalidad también registró un incremento. La tasa de ocupación informal alcanzó 26,3%, equivalente a un aumento de 0,3 puntos porcentuales en doce meses. Entre las mujeres llegó a 28,3%, mientras que entre los hombres se ubicó en 24,8%.
En número de trabajadores, la ocupación informal aumentó 0,3% respecto del mismo período del año anterior. El incremento se explicó exclusivamente por las mujeres, entre quienes este tipo de empleo creció 2%.
Al descontar los factores estacionales, la tasa de desocupación nacional llegó a 9,4%, con un aumento de 0,1 puntos porcentuales frente al trimestre móvil precedente. En este cálculo, la fuerza de trabajo no registró variación, mientras los desocupados aumentaron 0,8% y los ocupados disminuyeron 0,1%.
En la Región Metropolitana, el desempleo alcanzó 9,8%, cifra 0,9 puntos porcentuales superior a la registrada doce meses antes. El número de ocupados disminuyó 1%, con caídas especialmente pronunciadas en información y comunicaciones, de 25,1%; industria manufacturera, de 10,3%; y actividades de salud, de 6%.
Las cifras del INE muestran así un mercado laboral caracterizado por el aumento del desempleo, la reducción del número total de ocupados y un leve incremento de la informalidad, en momentos en que la recuperación del empleo se mantiene como uno de los principales desafíos de la economía chilena. (NP-ChatGPT-Emol)
