El mercado laboral chileno profundizó su deterioro durante el trimestre junio-agosto, con una tasa de desempleo de 9,6%, su nivel más alto en más de cinco años. A diferencia de períodos anteriores, cuando el aumento de la desocupación estaba asociado principalmente a una mayor cantidad de personas buscando trabajo, las últimas cifras muestran además una disminución efectiva del empleo.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa superó el 9,5% esperado por el mercado y completó cinco trimestres móviles consecutivos sobre 9%. Al descontar los factores estacionales, el desempleo llegó a 9,4%.
En doce meses, el número de ocupados disminuyó 0,9%, lo que representa una pérdida neta superior a 81 mil puestos de trabajo. A ello se suma que la tasa de desocupación acumula 44 períodos móviles consecutivos por encima del 8%.
La informalidad laboral se situó en 26,3%, mientras el número de ocupados informales creció solo 0,3% anual. Analistas consultados por Emol interpretaron este último dato como una señal de que el empleo informal está teniendo una menor capacidad para absorber a quienes pierden trabajos formales.
Uno de los principales focos de preocupación está en las pequeñas y medianas empresas. Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), calculó que el empleo asalariado formal en este segmento perdió 167.191 puestos durante los últimos doce meses.
De acuerdo con Bravo, se trata de la mayor contracción en este indicador desde el trimestre noviembre de 2020-enero de 2021 y corresponde a la decimocuarta caída consecutiva. El economista sostuvo que las cifras reflejan una profundización del debilitamiento del mercado laboral.
Cristián Duarte, exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo, también destacó la disminución de los ocupados y la caída de 2,9% registrada entre los asalariados formales. Benjamín Villena, académico de la Universidad Andrés Bello, coincidió en que se produjo un cambio en la composición del deterioro: el desempleo ya no aumenta únicamente por una mayor búsqueda de trabajo, sino también por la pérdida de puestos.
Villena llamó además la atención sobre el incremento de 3,4% entre las personas disponibles para trabajar que no están buscando empleo, fenómeno que puede estar asociado al desaliento laboral.
Desde el Gobierno, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, vinculó una recuperación sostenida del empleo con un mayor crecimiento y dinamismo de la inversión. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, reconoció, en tanto, la existencia de un “problema de fondo” relacionado con una economía que, según señaló, no está generando suficiente empleo formal.
La cercanía de la tasa de desocupación al 10% abrió también el debate entre economistas sobre la evolución de los próximos meses. Las estimaciones citadas por Emol difieren sobre la trayectoria futura y están sujetas al comportamiento de la actividad, la inversión, la participación laboral y factores estacionales.
Felipe Ramírez, economista jefe de Coopeuch, proyectó que el desempleo correspondiente al trimestre móvil terminado en septiembre podría situarse entre 9,7% y 9,8%. Posteriormente, estimó, factores estacionales asociados a una mayor contratación podrían contribuir a moderar la tasa.
Oscar Monett, economista e investigador de Faro UDD, consideró poco probable alcanzar los dos dígitos durante los próximos meses debido al efecto estacional de la primavera, aunque planteó que ese escenario podría volver a constituir un riesgo durante el próximo invierno. Villena situó también las mayores dificultades potenciales hacia el otoño e invierno de 2027 si la actividad económica no logra fortalecerse.
Los especialistas identificaron la agricultura y el turismo entre las actividades que podrían favorecer la contratación hacia fines de año. Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián, señaló, sin embargo, que una reducción significativa del desempleo requerirá además una recuperación de la inversión privada.
En el plano estructural, David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, sostuvo que el mercado laboral mantiene un rezago prolongado respecto de los niveles anteriores a la pandemia. Según sus cálculos, serían necesarios alrededor de 440 mil empleos adicionales para recuperar la tasa de ocupación previa a esa crisis.
El diagnóstico de los economistas apunta así a un escenario en que el desafío ya no consiste solamente en absorber a nuevas personas que ingresan o regresan a la fuerza laboral, sino también en detener la destrucción neta de puestos de trabajo, especialmente del empleo asalariado formal.
JARA LLAMA AL GOBIERNO A SER MÁS AMBICIOSOS
La exministra del Trabajo Jeannette Jara cuestionó la meta del Gobierno de crear más de 100 mil puestos de trabajo entre 2026 y 2027 y llamó al Presidente José Antonio Kast a adoptar medidas más ambiciosas frente al deterioro que muestran las cifras del mercado laboral.
Las declaraciones de la también excandidata presidencial se produjeron después de conocerse que la tasa de desocupación alcanzó 9,6% durante el trimestre junio-agosto, su mayor nivel desde 2021.
Consultada por las cifras y por las críticas que recibió durante la campaña presidencial debido al desempeño del empleo mientras encabezaba el Ministerio del Trabajo, Jara evitó devolver esos cuestionamientos y manifestó su expectativa de que la actual administración pueda implementar políticas que permitan fortalecer la creación de puestos de trabajo.
“Ojalá que el Gobierno del presidente Kast pueda tomar medidas que sean más efectivas para poder fortalecer el empleo”, señaló la exsecretaria de Estado, quien reconoció que enfrentar el desempleo constituye un desafío complejo para cualquier administración.
Jara concentró sus críticas en el plan “Chile Despega, con más pega”, mediante el cual el Ejecutivo proyecta generar más de 100 mil empleos entre este año y 2027.
A juicio de la exministra, la magnitud de esa meta sería insuficiente frente a la pérdida de puestos de trabajo registrada durante los últimos meses. Jara sostuvo que los 100 mil empleos anunciados representarían aproximadamente la mitad de los trabajos que, según su cálculo, se han destruido durante la actual administración.
“Le pediría ser un poquito más ambicioso porque el país lo necesita”, afirmó. Al mismo tiempo, manifestó disposición a colaborar con iniciativas destinadas a enfrentar el problema laboral.
Las cifras oficiales del INE conocidas esta semana mostraron que el número de ocupados disminuyó 0,9% en doce meses durante el trimestre junio-agosto, lo que equivale a una pérdida neta superior a 81 mil puestos de trabajo respecto del mismo período del año anterior. Esta medición interanual, sin embargo, no equivale por sí sola a la cantidad de empleos perdidos desde el inicio del actual Gobierno.
Jara también solicitó mayor precisión respecto del financiamiento de las medidas anunciadas por el Ejecutivo. Según señaló, todavía debe aclararse si el plan contempla recursos adicionales o si utilizará fondos presupuestarios que no han sido ejecutados por distintos ministerios.
El Gobierno ha presentado la recuperación del empleo como una de las prioridades de su agenda económica y del Presupuesto 2027. El Ejecutivo anunció recursos para inversión y una cartera extraordinaria de obras públicas, mientras que la generación efectiva de nuevos puestos de trabajo dependerá de la ejecución de esas iniciativas y de la evolución general de la actividad económica. (NP-ChatGPT-Emol)
