La organización no gubernamental Iran Human Rights denunció este domingo que el gobierno de Irán está llevando a cabo una matanza para reprimir las manifestaciones antigubernamentales que sacuden al país. Según el organismo con sede en Noruega, al menos 192 personas han fallecido desde el inicio de las movilizaciones hace dos semanas, aunque advirtieron que la cifra real podría ser significativamente mayor debido al apagón de internet que impide la verificación de datos. Las protestas, que comenzaron por el alza del costo de la vida, han derivado en un movimiento masivo que desafía directamente la continuidad del régimen teocrático encabezado por el ayatolá Alí Jamenei.
En respuesta a la crisis, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, decretó tres días de duelo nacional y convocó a una marcha de resistencia para este lunes, calificando a los manifestantes como terroristas urbanos. Al mismo tiempo, el jefe de la policía nacional anunció detenciones masivas de figuras clave del movimiento, mientras que los reportes desde el terreno indican que los hospitales se encuentran abrumados y con reservas de sangre agotadas. Testigos presenciales citados por el Centro para los Derechos Humanos en Irán señalan que las fuerzas de seguridad han utilizado tácticas letales, incluyendo disparos directos a los ojos de quienes protestan en ciudades como Teherán y Mashhad.
La tensión internacional ha escalado tras el llamado a la moderación del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien manifestó su esperanza por la liberación de la nación persa. Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, advirtió que cualquier intervención militar de Estados Unidos convertirá a sus bases navales y militares en objetivos legítimos. Estas amenazas se dan en un contexto de extrema fragilidad económica, donde el precio de productos básicos como la carne se ha duplicado desde el inicio del conflicto.
En el ámbito político, el hijo del derrocado sah, Reza Pahlavi, manifestó desde el exilio su disposición para regresar al país y liderar una transición hacia un modelo democrático. Mientras tanto, el apagón digital en Irán ya supera las 60 horas consecutivas, una medida de censura que, según expertos en ciberseguridad, pone en riesgo inminente la integridad de la población civil al impedir la denuncia de abusos. El régimen insiste en que no cederá ante lo que denomina saboteadores, mientras las calles de las principales ciudades permanecen parcialmente paralizadas y bajo una estricta vigilancia militar. (NP-Gemini-AFP-Emol)



