La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este martes una profunda reestructuración del aparato estatal con el objetivo de adaptar la administración pública a la “nueva realidad” política y económica que enfrenta el país.
Durante una reunión del Consejo de Ministros transmitida por Venezolana de Televisión, la mandataria informó que designó al ministro de Educación, Héctor Rodríguez, como comisionado presidencial para liderar el proceso de “reestructuración y reingeniería” del Gobierno.
La iniciativa también contará con la participación del ministro de Planificación, Ricardo Menéndez, quien trabajará junto al Ejecutivo en la elaboración de una nueva estructura administrativa para el Estado venezolano.
Rodríguez indicó que ambos funcionarios deberán presentar, en un plazo de 90 días, una propuesta integral de reorganización ante el Consejo de Ministros. Hasta ahora, el Gobierno no ha precisado si los cambios implicarán nuevas fusiones ministeriales, eliminación de organismos o modificaciones en las vicepresidencias sectoriales.
La mandataria también nombró a la ministra de Economía y Finanzas, Anabel Pereira, como “comisionada presidencial para la gestión eficiente del Gobierno nacional”, en medio de los esfuerzos por estabilizar las finanzas públicas y atraer inversión extranjera.
La reestructuración ocurre en un escenario marcado por importantes cambios políticos y económicos desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero durante un operativo militar en Caracas. Tras ello, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia encargada del país.
Desde entonces, el nuevo gobierno venezolano ha impulsado una agenda de apertura económica, reanudación de relaciones diplomáticas con Washington y flexibilización parcial de sanciones internacionales.
Entre las medidas adoptadas destacan la apertura al capital extranjero en sectores estratégicos, acuerdos energéticos con Estados Unidos, liberación de presos políticos y el inicio de un proceso de reestructuración de la deuda externa venezolana, una de las más grandes del mundo en relación con el tamaño de su economía.
La administración de Rodríguez también enfrenta presiones de la Casa Blanca. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha condicionado el respaldo político y económico a avances concretos en estabilidad interna y cooperación internacional, especialmente en materias energéticas y financieras.
Analistas internacionales sostienen que el proceso liderado por Rodríguez busca consolidar un nuevo equilibrio político en Venezuela, combinando reformas económicas con el mantenimiento de parte de la estructura chavista tradicional. (NP.ChatGPT-Bio Bio Agencias)
