Las declaraciones del excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania y actual embajador en el Reino Unido, Valerii Zaluzhni, reactivaron el debate sobre las perspectivas de adhesión del país a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El diplomático afirmó que Ucrania difícilmente podrá integrarse a la alianza en las condiciones actuales y planteó la necesidad de fortalecer otros mecanismos de cooperación en materia de seguridad.
Zaluzhni sostuvo que uno de los principales obstáculos radica en las diferencias entre el nivel de desarrollo alcanzado por las Fuerzas Armadas ucranianas y las doctrinas militares que, a su juicio, continúan predominando en la OTAN. En ese contexto, señaló que resulta más conveniente avanzar en alianzas de seguridad que respondan a los desafíos estratégicos actuales.
El analista Pavlo Lakiychuk, del Centro Ucraniano de Estudios Globales “Estrategia XXI”, consideró que las declaraciones reflejan una evaluación realista de la situación. Según explicó, tras el fin de la Guerra Fría la OTAN enfrentó una crisis de identidad y, en la actualidad, uno de sus principales desafíos sería la reticencia de algunos de sus miembros a involucrarse directamente en un conflicto militar con Rusia, situación que, a su juicio, favorece la estrategia de presión del Kremlin.
Lakiychuk añadió que en diversas capitales europeas persiste la percepción de que la incorporación de Ucrania podría generar más riesgos que beneficios para la seguridad del continente. Sin embargo, sostuvo que ese escenario podría modificarse si se reconoce el papel que desempeña Ucrania en la defensa del espacio europeo frente a la agresión rusa.
Por su parte, el experto Oleksii Melnyk, del Centro Razumkov, afirmó que las declaraciones de Zaluzhni no representan un abandono del objetivo de ingresar a la OTAN. Explicó que la creciente cooperación de Ucrania con países como Reino Unido, Francia, Alemania, los Estados bálticos y las naciones escandinavas constituye un complemento a la alianza atlántica y no un reemplazo de esta.
Melnyk sostuvo que actualmente no existe una alternativa político-militar equivalente a la OTAN y estimó que el principal impedimento para la adhesión de Ucrania sigue siendo la guerra con Rusia. A su juicio, una eventual incorporación durante el conflicto implicaría el ingreso directo de la alianza en la confrontación, escenario que los Estados miembros no están dispuestos a asumir por ahora. No obstante, consideró que una vez finalizadas las hostilidades las posibilidades de adhesión podrían volver a evaluarse. (NP-ChatGPT-DW)
