El paso del presidente electo, José Antonio Kast, por la cumbre “Escudo de las Américas” en Miami ha generado un intenso debate político en Chile, marcando lo que analistas consideran un giro estratégico en la política exterior del país. El hito central de la gira fue un encuentro con el mandatario estadounidense, Donald Trump, donde ambos sellaron un saludo cordial y mantuvieron un diálogo fluido centrado en la crisis migratoria venezolana, señal interpretada como un respaldo explícito de la Casa Blanca a la futura administración republicana.
Kast aprovechó la instancia para abordar la crisis del “cable chino”, vinculándola directamente con la seguridad nacional. El mandatario electo fue tajante al señalar que su prioridad absoluta es proteger el programa Visa Waiver, beneficio que calificó como “único en la región” y que, a su juicio, se vio en riesgo por la falta de coordinación diplomática del gobierno de Gabriel Boric.
REACCIONES CONTRAPUESTAS EN EL ESPECTRO POLÍTICO
La participación de Kast en el evento, donde también estrechó lazos con los presidentes Javier Milei (Argentina) y José Raúl Mulino (Panamá), dividió aguas en el Congreso nacional.
- Críticas del Frente Amplio: La presidenta de la colectividad, Constanza Martínez, calificó como “preocupante” que Kast actúe en el plano internacional antes de su proclamación oficial. Acusó al mandatario electo de no transparentar su conocimiento previo sobre el cable submarino y aseguró que su partido defenderá los intereses de Chile frente a lo que consideran una subordinación a la agenda de EE.UU.
- Respaldo de la Oposición: Desde la UDI, Guillermo Ramírez valoró la cita como una “oportunidad inigualable”. En tanto, el diputado republicano Agustín Romero destacó que el diálogo sobre migración con Trump demuestra que Kast entiende el problema como un desafío continental y no solo local, fortaleciendo la posición estratégica de Chile.
Pese a que el protocolo lo ubicó en segunda fila de la fotografía oficial por su condición de mandatario electo, la gira se considera un éxito por su equipo, logrando confirmar la asistencia de líderes regionales clave para la ceremonia de este 11 de marzo y redefiniendo las alianzas del país en el hemisferio.
EN RELACIONES EXTERIORES
Y mientras el oficialismo y sectores de izquierda expresan su alarma ante posibles compromisos militares, la futura coalición de gobierno y sectores de Chile Vamos defienden la gira como un paso necesario para restaurar la confianza con Estados Unidos tras los desencuentros de la administración de Gabriel Boric.
El punto de mayor fricción radica en el anuncio de Donald Trump sobre la creación de una “coalición militar” latinoamericana para combatir el narcotráfico con “fuerza letal”. Aunque Kast no firmó el documento oficial por su calidad de mandatario electo, su participación activa en el acuerdo ha encendido las alarmas sobre la autonomía de las Fuerzas Armadas de Chile.
Las reacciones oscilan entre el fortalecimiento de alianzas estratégicas y la preocupación por la institucionalidad republicana.
- Respaldo de la Centroderecha (UDI): El senador Iván Moreira calificó la gira como un éxito que permitió “tranquilizar al gobierno norteamericano”, destacando la sintonía personal entre Trump y Kast. Por su parte, el diputado Cristhian Moreira tildó de “infantiles” las críticas de la izquierda, asegurando que la coordinación contra el crimen organizado es la prioridad de la ciudadanía.
- Visión del Partido Republicano: Los parlamentarios Catalina del Real y Stephan Schubert coincidieron en que el viaje pone fin a un “paréntesis de cuatro años” de tensiones diplomáticas. Schubert enfatizó que la invitación de Trump, incluso antes de que Kast asuma el cargo, es una señal de que EE.UU. distingue al Estado de Chile de la gestión de Boric, especialmente tras la crisis del cable submarino.
- Críticas del Socialismo (PS): El diputado Nelson Venegas calificó lo ocurrido como una “pésima señal” y un hecho sin precedentes históricos. Su principal cuestionamiento apunta a la supuesta suscripción de convenios que podrían supeditar a los militares chilenos a potencias extranjeras, cuestionando la validez de estos acuerdos antes de la investidura presidencial.
DETALLES DE LA “COALICIÓN MILITAR”
El acuerdo impulsado por Trump durante la cumbre plantea un cambio radical en la estrategia de seguridad regional:
- Objetivo: Destrucción de carteles del narcotráfico y bandas criminales transnacionales.
- Método: Uso de fuerza militar letal en operaciones coordinadas.
- Participación de Chile: Kast estuvo presente en las deliberaciones junto a su futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, y su asesor Cristián Valenzuela, definiendo los pilares de lo que sería una nueva red de cooperación en defensa.
La controversia sobre si un presidente electo puede comprometer la política de defensa del país marcará, sin duda, los primeros debates legislativos una vez que se inicie el nuevo periodo presidencial este 11 de marzo. (NP-Gemini-Bio Bio)
