El Gobierno de Cuba emitió este lunes una alerta internacional (Notam) notificando que el país ha agotado sus reservas de combustible para aviación (Jet A1). La medida, que afecta a los nueve aeropuertos internacionales de la isla, se extenderá inicialmente por un mes, hasta el 11 de marzo. Esta parálisis energética es consecuencia directa del “asedio petrolero” impulsado por la administración de Donald Trump, quien recientemente amenazó con aranceles a países proveedores de crudo a la isla tras el fin del suministro venezolano.

La falta de queroseno obliga a las aerolíneas extranjeras —principalmente de Estados Unidos, España, México y Panamá— a modificar sus estrategias logísticas para mantener la conectividad con la isla:

  • Escalas Técnicas: Se prevé que los vuelos de salida deban realizar paradas no programadas en terceros países como México o República Dominicana para repostar combustible y completar sus rutas.
  • Alteración de Frecuencias: Las compañías podrían reducir el número de vuelos diarios o modificar horarios para optimizar el consumo de combustible en las naves que ingresan a territorio cubano.
  • Rutas Críticas: Las conexiones más afectadas incluyen los trayectos hacia Madrid, Miami, Ciudad de México y Ciudad de Panamá, pilares del flujo de pasajeros y carga hacia la isla.

La crisis de combustible es el resultado de una escalada de tensiones tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, evento que marcó el cese del envío de petróleo venezolano, que representaba el 30% del consumo cubano. Ante la imposibilidad de importar crudo de Rusia o México por temor a represalias arancelarias de EE. UU., el gobierno cubano ha implementado un plan de emergencia extremo.

Este escenario profundiza el deterioro del sector turístico y agrava la situación social en un país que ya padece apagones prolongados, escasez de medicinas y alimentos. El anuncio del déficit de combustible para aviones se suma al cierre de hoteles y la reducción de servicios en hospitales y oficinas públicas, configurando uno de los momentos más críticos para la economía cubana en décadas.

RUSIA CALIFICA DE “ASFIXIANTES” LAS SANCIONES DE EE. UU. TRAS CRISIS ENERGÉTICA EN CUBA

El Kremlin se pronunció este lunes sobre la situación que atraviesa la isla caribeña, acusando directamente a la administración de Donald Trump de asfixiar económicamente a su aliado histórico. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, describió el escenario como “realmente crítico” y confirmó que Moscú busca mecanismos para brindar asistencia a La Habana, en un contexto donde el país caribeño ha quedado virtualmente paralizado por la falta de suministro de hidrocarburos.

La falta de combustible ha forzado al gobierno cubano a implementar un drástico paquete de restricciones que altera el funcionamiento básico de la sociedad y el turismo:

  • Suspensión de Queroseno: A partir de la medianoche de este lunes, el suministro para aerolíneas internacionales queda suspendido por 30 días, obligando a vuelos de largo alcance a realizar escalas técnicas en terceros países para poder regresar a sus destinos.
  • Reducción de Movilidad: Se anunció el recorte de servicios de trenes y autobuses interprovinciales, además del cierre de establecimientos turísticos seleccionados para ahorrar energía.
  • Nueva Jornada Laboral: La administración pública ha pasado a una semana laboral de cuatro días, incentivando el teletrabajo para disminuir el consumo en oficinas estatales.

La crisis se agudizó tras el decreto firmado por Trump que amenaza con aranceles a cualquier nación que venda petróleo a Cuba. Según la Casa Blanca, la isla representa una “amenaza excepcional” a la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta presión ya habría tenido efecto en México, país que, según Washington, detendrá los envíos de crudo que mantenía desde 2023. La Habana, que perdió su principal fuente de energía con la caída de Nicolás Maduro el 3 de enero, se encuentra ahora en una carrera contra el tiempo para evitar un colapso total de sus servicios básicos.

Peskov subrayó que Rusia está “estudiando posibles soluciones”, lo que podría implicar el envío de cargueros rusos bajo esquemas de seguridad reforzada, desafiando la política de sanciones de la Casa Blanca. Mientras tanto, el gobierno cubano insiste en que las medidas de Washington buscan un quiebre social mediante el desabastecimiento provocado. (NP-Gemini-Cooperativa)