El Banco Central de Cuba informó que las tarjetas internacionales Visa y Mastercard dejarán de operar en la isla a partir del 6 de junio, como consecuencia de las restricciones derivadas de una orden ejecutiva emitida por el gobierno de Estados Unidos.

La decisión se produjo luego de que un banco extranjero que gestionaba las operaciones financieras internacionales vinculadas a Cuba comunicara el término de su relación con la entidad financiera cubana Fincimex, con el objetivo de evitar posibles sanciones contempladas en la normativa estadounidense.

Según explicó la autoridad monetaria cubana, la medida afectará directamente la capacidad del país para procesar pagos y recibir ingresos provenientes de la comercialización de bienes y servicios mediante estas redes internacionales de tarjetas, consideradas entre las más utilizadas a nivel mundial.

Desde La Habana atribuyeron la situación a la estrategia de presión económica impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, la cual busca incrementar las restricciones financieras y comerciales sobre el gobierno cubano.

La orden ejecutiva emitida en mayo contempla sanciones para personas y empresas que mantengan vínculos económicos, financieros o comerciales con entidades estatales cubanas, especialmente en sectores considerados estratégicos como energía, finanzas y defensa.

Uno de los principales focos de las medidas ha sido el conglomerado empresarial estatal Gaesa, una de las corporaciones más relevantes de la economía cubana. Las sanciones aplicadas contra esa entidad han generado efectos en múltiples sectores productivos y han motivado que diversas empresas extranjeras reconsideren o reduzcan sus operaciones en la isla.

En los últimos meses, varias compañías internacionales han anunciado modificaciones en sus actividades en Cuba. Entre ellas figuran importantes operadores turísticos y empresas vinculadas a sectores estratégicos, que han debido evaluar el impacto de las restricciones estadounidenses sobre sus negocios.

Las nuevas limitaciones también se suman a las dificultades energéticas que enfrenta el país caribeño, cuyo suministro de combustible se ha visto afectado por las sanciones y por la dependencia de importaciones para cubrir una parte importante de su demanda interna.

Analistas estiman que la suspensión de los servicios de Visa y Mastercard podría generar nuevas complicaciones para el comercio exterior, el turismo internacional y las transacciones financieras de ciudadanos y empresas cubanas, en un contexto marcado por la fragilidad económica y las crecientes restricciones internacionales.

La medida representa uno de los golpes más significativos al sistema financiero cubano en los últimos años y profundiza la presión ejercida por Washington sobre la isla, mientras continúan las tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países. (NP-ChatGPT-Agencias-Cooperativa)