El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, afirmó que el amplio proceso de reformas económicas impulsado por el Gobierno no representa un alejamiento del modelo socialista, sino una estrategia destinada a fortalecerlo en medio de la compleja crisis que atraviesa el país. Las declaraciones fueron realizadas durante la apertura de una nueva sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, donde se detalló el avance del paquete de 176 medidas aprobadas para liberalizar y descentralizar la economía.

El jefe de Gobierno sostuvo que las transformaciones constituyen el mayor proceso de cambios económicos desarrollado en la isla en las últimas décadas, pero insistió en que no significan una transición hacia el capitalismo. Según explicó, 121 de las reformas comenzarán a implementarse entre junio y julio, mientras que el resto se aplicará de manera gradual durante los próximos meses.

En materia fiscal, el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro, advirtió que el déficit del Estado aumentará más de un 96 % durante este año en comparación con 2025, reflejando el deterioro de las cuentas públicas. Las autoridades reconocieron además que los principales indicadores macroeconómicos continúan debilitándose en un escenario marcado por las restricciones económicas y comerciales impuestas por Estados Unidos.

El Gobierno cubano también informó que las sanciones estadounidenses han afectado gravemente al sector turístico. Según Marrero, siete cadenas hoteleras internacionales dejaron de operar en la isla, mientras que cerca del 73 % de la infraestructura hotelera permanece cerrada, situación que ha puesto en riesgo alrededor de 25 mil puestos de trabajo y ha reducido una de las principales fuentes de ingreso de divisas del país.

Como parte de las medidas para reactivar la actividad económica, el Ejecutivo anunció nuevas oportunidades para el sector privado, incluyendo la posibilidad de administrar hoteles, ofrecer servicios de transporte de pasajeros y participar en el arriendo de vehículos, ampliando así el espacio de operación de empresas particulares.

En paralelo, el Gobierno iniciará un proceso de reducción del aparato estatal que contempla la eliminación de 92 mil cargos públicos en las áreas de Salud, Educación, Cultura y Deporte. La medida forma parte de una reorganización de la administración pública que también considera la fusión de ministerios y la disminución del número de organismos estatales, con el objetivo de reducir la burocracia y hacer más eficiente la gestión del Estado.

Las autoridades cubanas sostienen que estas reformas buscan enfrentar la prolongada crisis económica que afecta al país desde hace seis años, período en el que la economía se ha contraído significativamente y las dificultades se han intensificado por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. (NP-ChatGPT-Emol)