La confirmación por parte de la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, de que el Ejecutivo persistirá en la remoción de Priscilla Carrasco una vez finalice su licencia médica, ha desatado una ola de cuestionamientos en el Congreso. Parlamentarias de diversos sectores políticos han manifestado su rechazo a la gestión del caso, acusando una falta de humanidad e incoherencia en el discurso gubernamental, considerando que la autoridad del Sernameg atraviesa un tratamiento contra el cáncer.

Desde la oposición, las críticas apuntaron a la contradicción ética de la cartera. La diputada Tamara Ramírez (PDG) calificó la medida de “inaceptable” y señaló que la decisión carece de la dignidad que el ministerio debe resguardar. En una línea similar, la diputada Constanza Schonhaut (FA) acusó al Gobierno de “indolencia” y criticó la falta de claridad en los motivos del despido, vinculando este episodio con una supuesta desvinculación masiva de funcionarios en la institución.

Por otro lado, la diputada Andrea Parra cuestionó la “falta de compasión” de la secretaria de Estado, afirmando que este actuar revela que ni las mujeres ni la salud oncológica son prioridades reales para la administración actual. En contraste, desde el oficialismo se hicieron llamados a la unidad; la diputada Marlene Pérez (IND-UDI) instó a cuidar las formas y actuar con responsabilidad política para evitar profundizar las divisiones internas que han marcado las últimas semanas del Ejecutivo.

En defensa de la gestión ministerial, la diputada republicana Javiera Rodríguez respaldó la salida de Carrasco, argumentando que el foco debe estar en la responsabilidad con el Estado y no en la empatía personal. Rodríguez criticó que diversos sectores políticos utilicen el diagnóstico de salud de la funcionaria como una herramienta de ataque contra la ministra Marín, asegurando que existen dudas fundadas sobre el desempeño de la directora que justifican su remoción definitiva.

SENADOR MACAYA PIDE LEALTAD ANTE CRITICAS INTERNAS

El presidente de la Comisión de Hacienda y senador de la UDI, Javier Macaya, realizó un enérgico llamado a la cohesión de las fuerzas que sustentan al gobierno de José Antonio Kast. Sus declaraciones surgen tras los cuestionamientos emitidos por figuras de Chile Vamos —como Evelyn Matthei, Karla Rubilar y la presidenta del Senado, Paulina Núñeza raíz de la solicitud de renuncia a la directora nacional del SernamEG, Priscilla Carrasco, quien se encuentra en tratamiento oncológico.

En entrevista con Canal 13, Macaya instó a su sector a evitar posiciones “populistas” motivadas por cálculos electorales, recordando que aún faltan tres años para los próximos comicios municipales de 2028. El parlamentario advirtió sobre el riesgo de repetir conductas del pasado que, a su juicio, debilitaron la institucionalidad y la unidad de la centroderecha en momentos críticos del país.

El senador justificó su postura aludiendo a su experiencia durante el estallido social y la posterior gestión de la pandemia, señalando que la falta de unidad en el oficialismo de la época trajo consecuencias negativas a largo plazo:

  • Crítica a los “propios”: Macaya recordó con dureza a quienes, perteneciendo a la coalición de gobierno de Sebastián Piñera, votaron a favor de los retiros de fondos de pensiones o medidas de postergación de cuentas por beneficios electorales inmediatos.
  • Definición de lealtad: Si bien aclaró que el Congreso no debe ser un “buzón” del Ejecutivo y que el debate es necesario, pidió que la lealtad se traduzca en dar espacio a la construcción de las ideas que convocan a la actual administración.
  • Caso SernamEG: Respecto a la polémica por Priscilla Carrasco, el legislador dio por superado el conflicto, afirmando que ya se ha mostrado la “empatía necesaria” al permitir que la funcionaria continúe con su tratamiento médico antes de hacer efectiva su salida.

Finalmente, Macaya abordó la crisis derivada del alza en el precio de los combustibles. Aunque reconoció que el origen del problema es externo (guerra en Irán), fue enfático en blindar la gestión del presidente Kast y del ministro Jorge Quiroz, desplazando la responsabilidad hacia la administración anterior. “La responsabilidad de no tener más herramientas para hacerle frente a esa situación sí es del gobierno anterior, de Grau, de Marcel, de Javiera Martínez”, sentenció el senador.

Con estas declaraciones, el timonel de Hacienda en el Senado busca cerrar filas en torno a La Moneda en una semana clave para el ingreso del Plan de Reconstrucción Nacional, apelando a la responsabilidad técnica y política de sus aliados para evitar traspiés legislativos. (NP-Gemini-La Tercera)