El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Yerko Ljubetic, profundizó sus cuestionamientos a la Ley Nain-Retamal, advirtiendo que podría ampliar niveles de impunidad en el actuar de Carabineros de Chile. Sus declaraciones reactivaron el debate político y motivaron duras críticas desde el Congreso, incluyendo llamados a cerrar o reformar el organismo .

Ljubetic sostuvo que, si bien es necesario dotar a Carabineros de herramientas para cumplir su labor, no se debe avanzar en normas que presuman la legalidad de su actuar ante eventuales vulneraciones de derechos. A su juicio, este enfoque podría afectar tanto la protección de las personas como la eficacia de la propia función policial .

El director del INDH también advirtió que la aplicación de la ley ha comenzado a incidir en fallos judiciales, incluso en casos ya ejecutoriados, lo que consideró preocupante para el cumplimiento del mandato del organismo en materia de resguardo de derechos humanos .

Las críticas generaron una fuerte reacción en el ámbito político. Parlamentarios de Renovación Nacional cuestionaron la falta de sustento técnico en los dichos del director y solicitaron al Consejo del INDH aclarar si estas declaraciones representan una postura institucional. Además, acusaron que este tipo de afirmaciones ponen en duda la labor del Congreso y de las fuerzas policiales .

Desde la Unión Demócrata Independiente, en tanto, se planteó la necesidad de impulsar una reforma a la gobernanza del INDH, argumentando que el organismo habría sido objeto de una “captura ideológica”. En esa línea, algunos legisladores insistieron en que el Ejecutivo evalúe cambios estructurales para asegurar su autonomía .

Finalmente, Ljubetic defendió la existencia del INDH como un pilar democrático, señalando que cumple un rol esencial en la supervisión del actuar del Estado y en la promoción del respeto a los derechos humanos, especialmente en instituciones que ejercen el uso de la fuerza.

STEINERT: “USA UNA LÓGICA INVERTIDA”

La ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, respondió a los cuestionamientos del director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Yerko Ljubetic, quien criticó la ley Nain-Retamal por considerar que favorece la impunidad policial.

Las declaraciones de Ljubetic se produjeron durante la cuenta pública del organismo, donde afirmó que la normativa “conspira” contra la acción policial y podría debilitar los controles sobre el uso de la fuerza. Frente a ello, la secretaria de Estado rechazó esa interpretación, señalando que responde a una “lógica invertida”.

Steinert sostuvo que la legislación busca corregir un desequilibrio, argumentando que no resulta razonable —a su juicio— que la presunción de inocencia favorezca a delincuentes y no a quienes cumplen labores policiales. En esa línea, defendió que la norma entrega respaldo a funcionarios que enfrentan situaciones de alto riesgo.

La ministra calificó la ley como uno de los avances más relevantes en materia de seguridad, afirmando que su objetivo es enfrentar la impunidad criminal y proteger a los efectivos de Carabineros de Chile en contextos críticos.

Asimismo, enfatizó que la normativa no elimina los mecanismos de control institucional, ya que las actuaciones policiales continúan sujetas a investigación por parte del Ministerio Público y a la revisión de los tribunales de justicia.

El cruce evidencia el debate vigente en torno al equilibrio entre seguridad pública y derechos humanos, en un contexto de creciente preocupación por la delincuencia y el rol de las fuerzas policiales. (NP-ChatGPT-Emol-La Tercera)