La gestión de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, enfrenta su primer conflicto institucional tras la salida de la prefecto Consuelo Peña, subdirectora de Inteligencia de la PDI. La controversia se originó días después de que la secretaria de Estado enviara un oficio reservado cuestionando el traslado de un equipo de detectives con el que trabajó en Iquique durante su etapa como fiscal regional. En dicho documento, Steinert solicitó detalles sobre la desarticulación de la unidad que lideró la operación contra el “Clan Chen”, una organización criminal de origen chino dedicada al lavado de activos y trata de personas.

El trasfondo del quiebre apunta a una posible discrepancia en los criterios de contrainteligencia de la policía civil. Mientras Steinert calificó la reubicación de sus antiguos colaboradores como una “degradación”, fuentes policiales indican que el Departamento V de la PDI activó alarmas durante los allanamientos al “Clan Chen” por posibles filtraciones. El director general de la institución, Eduardo Cerna, habría ejecutado el llamado a retiro de la prefecto Peña tras una reunión privada con la ministra el pasado 20 de marzo, pese a que la oficial contaba con una trayectoria de 36 años y no existían planes previos para su salida.

La situación ha generado una crisis de confianza entre el Gobierno y la policía, escalando hasta el Congreso y la Contraloría, organismo que revisará la legalidad del requerimiento de información realizado por la autoridad. Aunque la ministra Steinert ha negado motivaciones personales y asegura que la decisión fue estrictamente institucional, desde el alto mando de la PDI se percibe un ánimo revanchista. El director Cerna deberá comparecer ante los diputados el próximo 6 de abril, en una instancia clave que definirá si respalda la versión oficial de La Moneda o transparenta los detalles de la solicitud ministerial. (NP-Gemini-La Tercera)