La Corte de Apelaciones de Concepción confirmó la expulsión de un estudiante de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello (UNAB), tras rechazar el recurso presentado en contra de la decisión adoptada por la casa de estudios. El tribunal concluyó que la medida disciplinaria se ajustó a la normativa interna y que no existió actuación ilegal ni arbitraria por parte de la institución.
La resolución de la Primera Sala del tribunal de alzada ratificó que la universidad actuó conforme a sus reglamentos al sancionar al alumno por una infracción grave a las normas de convivencia estudiantil, luego de una investigación interna en la que, según el fallo, se respetaron las garantías del debido proceso.
Los hechos se originaron el 9 de abril, cuando la dirección del campus Concepción denunció la aparición de rayados en los baños del recinto con amenazas de un supuesto tiroteo, incluyendo mensajes que advertían un ataque para el 10 de abril. Ante la gravedad de la situación, la universidad activó sus protocolos de seguridad, presentó una denuncia ante Carabineros y adoptó diversas medidas para resguardar a la comunidad universitaria.
Posteriormente, la institución recibió antecedentes entregados por estudiantes, quienes alertaron sobre publicaciones realizadas por el alumno en su cuenta de Instagram. En las imágenes, el estudiante aparecía utilizando un casco y un chaleco antibalas, además de exhibir municiones. Una de las publicaciones iba acompañada del mensaje “Outfit para mañana”, lo que incrementó la preocupación por el contexto en que se difundieron las imágenes.
Tras analizar los antecedentes, la UNAB resolvió el 13 de abril expulsar al estudiante por infringir el Reglamento de Conducta para la Convivencia Estudiantil y el Reglamento del Alumno de Pregrado.
En su fallo, la Corte sostuvo que la universidad cumplió con los procedimientos establecidos durante la investigación, permitiendo al estudiante presentar sus descargos y aportar pruebas, además de ejercer los recursos contemplados en la normativa interna, los que finalmente no fueron utilizados.
El tribunal también consideró que las publicaciones fueron realizadas en un escenario de alta conmoción provocado por las amenazas de tiroteo que afectaban al campus, situación que el estudiante conocía o debía conocer. En ese contexto, estimó que su conducta agravó el clima de temor existente y resultó incompatible con los estándares de comportamiento exigidos a los estudiantes universitarios, generando la intervención de las autoridades académicas, el Ministerio Público y las policías. (NP-ChatGPT-Emol)
