Los contratistas forestales enfrentan un complejo escenario marcado por la continuidad de los atentados incendiarios en la macrozona sur y un deterioro de la actividad económica del sector, situación que ha provocado un aumento de la cesantía y una reducción en la disponibilidad de trabajo.

De acuerdo con cifras del sector, en los últimos 12 años se han registrado más de 500 atentados incendiarios contra contratistas forestales, convirtiéndolos en el grupo productivo más afectado por la violencia en la macrozona sur.

A este escenario se suma la baja en los precios de la madera y la disminución de las exportaciones forestales. Según datos del Instituto Forestal (Infor), los envíos al exterior acumularon una caída de 15,4% durante los primeros cinco meses de 2026, profundizando la crisis que atraviesa la industria.

Yasna Navarrete, integrante de una familia dedicada históricamente a la actividad forestal y cuyo padre, el contratista Juan Navarrete, ha sido víctima de diversos hechos de violencia, señaló que el sector enfrenta hoy un doble desafío. Afirmó que, además de los problemas de seguridad, existe una creciente escasez de trabajo que afecta a las empresas y sus trabajadores.

La representante sostuvo que, pese a las décadas que su familia lleva vinculada al rubro, nunca habían enfrentado una crisis de la magnitud de la actual, advirtiendo que la combinación de violencia, menor actividad económica y reducción de las exportaciones mantiene al sector en una situación especialmente compleja. (NP-ChatGPT-Emol)