La Contraloría General de la República emitió un dictamen en el que descartó irregularidades en el uso del Palacio de Palacio de La Moneda durante la administración del Presidente José Antonio Kast, tanto en relación con actividades religiosas como con la utilización del recinto como residencia presidencial.

El pronunciamiento, fechado el 29 de abril, surgió tras una presentación realizada por un grupo de personas que cuestionó el uso otorgado al palacio presidencial y solicitó reserva de identidad. Los denunciantes planteaban reparos respecto de ceremonias religiosas efectuadas en el inmueble y del uso habitacional del recinto por parte del Mandatario y su familia.

En su resolución, el organismo encabezado por la contralora Dorothy Pérez sostuvo que La Moneda históricamente ha sido utilizada tanto para funciones institucionales y protocolares como para residencia permanente del jefe de Estado y su entorno familiar.

Respecto de las actividades religiosas, la Contraloría señaló que la realización de cultos y misas en el recinto tiene larga data y recordó que, pese al carácter laico del Estado chileno, el palacio alberga tres capellanías que comparten un mismo templo y cuentan con autorización oficial para funcionar en el lugar.

El dictamen agregó que dichas actividades son coordinadas por la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos, dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, entidad encargada de promover la libertad religiosa garantizada por la Constitución.

A partir de esos antecedentes, el organismo concluyó que las actividades denunciadas forman parte del uso histórico y tradicional del inmueble, sin advertir incumplimientos legales o administrativos.

No obstante, la Contraloría precisó que no existen observaciones mientras no se hayan ejecutado remodelaciones o intervenciones en el edificio sin autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.

Asimismo, recomendó que la Dirección Administrativa de la Presidencia, junto al Consejo de Monumentos Nacionales y el Ministerio de Bienes Nacionales, actualicen o elaboren una regulación interna para el uso de espacios tanto en La Moneda como en el Palacio Cerro Castillo, incorporando criterios de eficiencia, probidad, transparencia y resguardo patrimonial. (NP-ChatGPT-La Tercera)